EL CÓDIGO DEL DINERO

Dicen que el dinero no da la felicidad… pero te deja tan cerca de ella que puedes llegar andando.

La semana pasada leí el libro de Raimon Samsó “El código del dinero”, un manual increíble de conocimiento para conquistar tu libertad financiera. ¿Que qué es la libertad financiera? Es el tiempo que puedes seguir manteniendo tu mismo nivel de vida sin ingresar ni un solo euro. Cuantos más meses, más libre financieramente eres. Corre a mirar el último extracto de  tu cuenta bancaria y calcula los meses que puedes estar tranquilamente sin trabajar.  ¿Ya? ¿Seguro? ¿Cómo te ha ido? ¿Contento? ¿Desilusionado? Si no estás ingresando lo que deseas es porque hay algo sobre el dinero que aun no sabes ¿Te quedas?

Si no es la primera vez que lees algo en este blog, ya sabrás que somos nuestras creencias y que lo que crees (pensamientos internos) es lo que creas (realidad externa). Es decir, que si no te gusta la realidad en la que vives, es preciso empezar a pensar de forma distinta; y el dinero no es ajeno a esta regla. Para mi, esta es la idea central de este libro. Al menos, en mi opinión, es el primer paso para poder iniciar un cambio.

A continuación te dejo resumidas las tres claves que he sacado del libro “El código del dinero” para conseguir la libertad financiera de la que hablaba en la introducción. Éstas no son las únicas, hay muchas más. Para conocerlas, como siempre, te invito a que leas el libro detenidamente. ¿Preparad@?

Somos nuestras creencias ¿Concuerdan tus creencias con tus deseos?

Somos nuestras creencias ¿Concuerdan tus creencias con tus deseos?

  1. Mejora tu relación con el dinero. La mayoría de las personas no relacionan sus creencias, con el dinero. Todos llevamos incorporado un termostato mental que marca el límite máximo sobre el dinero que te permites. Esto depende, en gran medida, de las mentiras que te hayas creído acerca del dinero. ¡Lee, lee!: no me interesa el dinero, no puedes ser rico y espiritual, para hacerse rico hay que trabajar mucho, pobre pero honrado, es más noble y espiritual ser pobre, los ricos son gente mala, no puedes divertirte y ganar dinero, no soy buena con el dinero, si yo gano es que alguien pierde, no hay suficiente dinero para todos, más vale malo conocido que bueno por conocer, el dinero no es importante, el dinero corrompe, cuanto más ganas más impuestos pagas, el dinero no da la felicidad, el dinero es sucio…¿Te suenan? No te preocupes, lo importante no es lo que pensabas sino cómo vas a empezar a pensar a partir de ahora. ¡Desecha las creencias que no te ayuden a llevarte bien con el dinero! Durante mucho tiempo pensé que una persona espiritual no necesitaba el dinero. No te lo vas a creer pero en cuando en mi cuenta había 200 euros de más, me llegaba una multa a casa, o el coche se averiaba. Total, que el termostato económico volvía a su tope. ¿Qué temperatura económica marca tu termostato?
  1. Aumenta tu coeficiente de inteligencia financiera. La inteligencia financiera es lo que hace ricas a las personas y no el dinero. Esta consiste básicamente en dejar de trabajar por dinero y crear un sistema de ingresos múltiples que trabaje para ti. ¡Sí, has leído bien, quizás sea tu sueño hecho realidad! Que te vayan sonando algunas ideas para cuando leas el libro:

-Contar con una única fuente de ingresos es una temeridad. Como acabas de leer, te repito: crea un sistema de ingresos pasivos, es decir, aquellos que una vez creados siguen proporcionando ingresos sin apenas esfuerzo porque no requieren tu presencia, ni demasiado mantenimiento.

-Diferencia entre empleo y activo. Si trabajas en un empleo, cada vez tienes que trabajar más para ganar lo mismo. Si creas un activo cada vez trabajas menos hasta que empieza a trabajar para ti. No puedes poseer un empleo pero sí puedes poseer un activo. No puedes vender un empleo pero sí puedes vender un activo. Un empleo deja de darte dinero cuando te detienes y en cambio un activo seguirá proporcionándote dinero después. ¿Ves la diferencia? Un trabajador está tan ocupado en su trabajo que no tiene tiempo de pensar cómo hacerse rico.

-No trates de resolver los problemas de dinero sólo con dinero. ¡Sé creativo!

-Vender tiempo es limitarse. Sólo dispones de 24 horas al día. Cuando tú te paras tus ingresos paran.

-Todo en la vida tiene un precio y el dinero no es una excepción, ¿estás dispuesto a pagarlo?

-Diferencia entre gasto bueno y gasto malo. ¿Gasto bueno? Como te lo digo. Raimon Samsó los define así: El gasto bueno se paga a si mismo (es una inversión disfrazada de gasto). El gasto malo lo paga quien lo hace y no lo recupera nunca (es un despilfarro disfrazado de necesidad).

-Reduce el uso de tarjetas de crédito. Acostúmbrate a pagar en efectivo. Si crees que, al fin y al cabo, es lo mismo. Prueba durante un tiempo, ¡qué tienes que perder!

-Aprende el vocabulario de la riqueza. Por ejemplo, hay palabras muy pobres como: fácil, difícil, suerte, imposible, problema, fracaso, intentar, miedo… Y palabras muy prósperas como: misión, compromiso, ilusión, servicio, oportunidad, confianza, inversión, pasión… Recuerdo que en un taller que estaba impartiendo sobre solución de problemas, hablando precisamente del vocabulario que utilizamos, una señora me preguntaba con cara extrañada ¿Va a cambiar algo mi vida porque cambie las palabras que utilizo? ¡Pues sí señora! Ya dijo el filósofo inglés Ludwig Wittgenstein:  Los limites de mi lenguaje son los limites de mi mundo. Pero no me creas, no tienes por qué creerme -le dije- ponlo en práctica y me cuentas. Si quieres saber más acerca de cómo nos afectan las creencias y el lenguaje, lee sobre PNL (programación neurolinguítica)

  1. Haz de tu talento una profesión que proporcione sentido y significado a las personas, a cuantas más, mejor. Algunas pistas que nos proporciona el autor sobre la dirección que está tomando el mundo profesional con esta globalización que, por cierto, viene para quedarse: Si tu trabajo puede hacerlo un ordenador, búscate otro. Si tu trabajo puede hacerlo un robot, búscate otro. Si tu trabajo se basa en la experiencia, búscate otro. Si tu trabajo no es creativo, búscate otro. Si tu trabajo no aporta significado, búscate otro. Si tu trabajo es muy manual, búscate otro. Si tu trabajo puede digitalizarse, búscate otro. Si tu trabajo puede hacerse por menos, búscate otro. Si tu trabajo no te apasiona, búscate otro. Y si ya lo has buscado y no lo encuentras, ¡Créalo tú! Hazte un favor: no desperdicies tu talento en un trabajo anodino.

 

¡Párate! Escucha lo que está clamando tu vocecilla interna, yo llevo oyendo el come-come de tu cabeza desde que empezaste a leer esta entrada. Puedes hacer dos cosas: seguir buscando excusas para seguir viviendo como hasta ahora o puedes empezar a hacer dinero, lo que no puedes es hacer ambas cosas ¿Qué decides?

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Un comentario en “EL CÓDIGO DEL DINERO

  1. Pingback: VIVIR SIN JEFE (50 errores del emprendedor) | biblioterapeuta

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