DIEZ SECRETOS PARA EL ÉXITO Y LA PAZ INTERIOR

Hace tan solo unos días fallecía “el padre de la motivación”, uno de los gurús más reconocidos del desarrollo personal y espiritual, el doctor Wayne W. Dyer. No es que yo fuera su fan número uno pero si he leído con interés varias de sus obras: De obligada lectura es “Tus zonas erróneas”, el libro que le dio a conocer, y su película “El cambio”, la cual esconde multitud de enseñanzas, por citar algunas.  El último libro que he leído y sobre el que voy a escribir a continuación “Diez secretos para el éxito y la paz interior”, nos recuerda algo que muchos olvidamos en la rutina de la vida cotidiana: los secretos del éxito y la paz interior viven dentro de cada uno de nosotros y podemos acceder a ellos una vez que entendemos que una vida más rica y más profunda requiere que nos libremos de los apegos materiales y permitamos que nuestro espíritu nos guíe. Los consejos presentados en este libro representan diez sencillas maneras de cambiar nuestras vidas e iniciar un apasionado viaje hacia el autodescubrimiento y la felicidad ¿te quedas?

1. Mantén tu mente abierta y  no te apegues a nada.

Puede parecer fácil hasta que te percatas de todos los condicionamiento de tu vida: la cultura, el género, la vocación de tus abuelos… Quizás intentaron educarte para que mantuvieras una mente abierta pero la realidad es que, si alguna vez quisiste llevar la contraria a todos estos condicionamientos, seguramente te hayas encontrado con que tu entorno prefiere que sigas haciendo las cosas como siempre se han hecho. ¡Abre tu mente ya a todas las posibilidades! ¿Te imaginas lo que habrían pensado hace unos siglos si alguien les hubiera contado que toneladas de acero podrían volar llevando pasajeros? ¿Te imaginas la cara de tus ancestros si alguien les hubiera contado que podríamos hablar con personas que se encuentran al otro lado del mundo? Una mente abierta te permite explorar, crear y crecer. Recuerda que el peligro no está en tener sueños muy elevados y fracasar en lograrlos, sino en lograr tus sueños cuando son muy pobres. Empieza a visualizarte haciendo cualquier cosa que concibas en tu mente y en tu corazón. Lo que crees, es lo que creas. 9788499083599                                                    Los apegos son la fuente de todos tus problemas: la necesidad de llevar la razón, la de ganar, la de poseer a alguien o algo… Necesitas hacer un cambio en las forma en la que te ves a ti mismo, para soltar apegos. Sé un sujeto compasivo de tu propia existencia. Nada de fuera de ti puede hacerte exitoso o feliz.  No digo que no puedas tener deseos pero desapégate de los resultados. La paciencia infinita produce resultados inmediatos. ¿Te gustaría sentir una sensación de paz para el resto de tu vida, independientemente de las circunstancia? Suelta tus apegos. Acepta que todo venga y se vaya.

2. No mueras con tu música dentro de ti.

El mundo en el que vives es un sistema inteligente que coordina todo lo que se mueve. Tú eres una de esas partes que se mueve. Llegaste a este mundo en un momento preciso para ocupar tu cuerpo y con esa misma precisión tu cuerpo dejará de existir. Estás aquí para algo. ¿Cuál es tu propósito?. Escucha tu corazón. Deja que el mundo sepa por qué estás aquí y hazlo con pasión. El miedo puede ser tu único obstáculo. ¿Qué es lo peor que puede pasarte? ¿Te da miedo tu propio éxito? ¿Miedo al fracaso? El fracaso es una ilusión. Todo lo que haces produce un resultado. Lo importante no es el resultado en sí, lo importante es lo qué haces con el resultado que produjiste. El fracaso es un juicio y proviene de tus miedos. Combátelo con amor: “El miedo tocó a mi puerta, abrió el amor y no había nadie”. Ojalá no tengas que lamentarte en tu lecho de muerte: Y si toda mi vida fue un error.

3. No puedes dar lo que no tienes.

Todo lo que sientes y experimentas es el resultado de lo que se llama energías atractoras. Esto significa que atraes lo que envías al mundo. Por consiguiente, lo que atraes es lo que tienes para entregarles a los demás. Si deseas dar y recibir amor y alegría, entonces recuerda que no puedes dar lo que no tienes. Si no te gusta lo que estás obteniendo de la vida, pregúntate ¿Qué es lo que estoy entregando a los demás?

4. La soledad es esencial para encontrar el sentido de pertenencia.

La soledad es el sentimiento de estar frecuentemente sin compañía y es esencial para cualquier meditación profunda. Hemos crecido en una cultura que no sólo evita el silencio sino que lo considera terrible. Estar solo, para la mayoría de las personas, es una pesadilla. Así que estar solo y en silencio: una tortura. Entre un espacio y otro en cada uno de tus pensamientos existe un momento de silencio que con la práctica puedes llegar a percibir, y encontrar la paz que tanto ansias en tu vida diaria ¿Sabías que tenemos más de sesenta mil pensamientos al día? Sí, no me digas ni quién ni cómo los han contado. Lo que sí que sé es que entre tanto run-run es imposible percibir un segundo de silencio. Lo que hace que la música con la que disfrutas no se convierta en una constante nota ruidosa son los espacios de silencio. Tus pensamientos nacen del silencio. Tus palabras salen de este vacío. Hasta tu propia esencia (amiga, tú que tanto temes quedarte suspendida en el vacío, ya te lo dije) emerge de esta nada. Toda creación necesita de silencio. Es urgente que dediques más y más tiempo de tu vida al silencio. Hacer de la meditación una práctica diaria es una de las formas más efectivas. Al principio, tu mente insistirá en que estás perdiendo el tiempo, pero si te sientas tranquilo, y te conviertes en el observador de ese parloteo interno, poco a poco irás captando el espacio entre un pensamiento y otro. La meditación no sólo tiene efectos para ti sino que también impacta en el resto de personas que están a tu alrededor. Sin pretextos, ¡ponte a meditar ya!

Wayne-Dyer-citas 5. Renuncia a tu historia personal.

El pasado es como una estela, un rastro que ha quedado atrás y que no hace, en ningún caso, que vayamos hacia delante. Esto está claro, la pregunta es ¿verdaderamente lo has dejado atrás? Tu pasado ya pasó. Cuando te apegas a él obstaculizas tu curación. Abraza tu pasado, eso te dará fuerzas para transformarlo. Ama todo lo que has aprendido y experimentado. Necesitas reconocer que tenias que pasar por todo aquello que has pasado para llegar a dónde estás al día de hoy. La evidencia es que sobreviviste. Este hábito de dejar que la mente divague a otro tiempo o lugar es irónico. Sólo puedes divagar en el presente. Es lo único que tienes. Claro que tienes un pasado y un futuro, ¡pero no ahora! Observa todo lo que está en tu espacio inmediato. Practica vivir en el momento.

6. Un problema no se puede resolver con la misma mente que lo creó.

Cualquier problema se resuelve con una solución espiritual. En realidad tú no tienes problemas, sólo piensas que los tienes. ¿Qué pasa entonces con las enfermedades, la violencia, la hipoteca, …? Tu mente crea la ilusión de separación y esa creencia es lo que genera lo que tu llamas problemas. Posiblemente no lo aceptes. Si cambias tu mente solucionarás tus problemas. Cambia tu acuerdo con la realidad. Empieza a proyectar una energía más elevada de amor y luz. ¿Qué tienes que perder?

7. Ningún resentimiento se justifica.

Los resentimientos te dan la excusa para regresar a tus viejos patrones de conducta y eso es lo que te ha traído hasta dónde estás. Todo lo que experimentas es tuyo. Aprende a no culpar a nadie de lo que te pasa. Cuando te haces responsable tienes la oportunidad de solucionarlo y aprender de ello. De lo contrario, si estas esperando a que otros cambien para sentirte bien ¡ay amigo, puedes esperar sentado!.¿Eres capaz de reaccionar con gentileza ante una ofensa? ¿Eres capaz de no tomarte nada como algo personal? En vez de proyectar ira y resentimiento, aprende a responder ante todo con amor. No permitas que algo que le pertenece a otro sea la fuente de tu resentimiento. ¿Te das cuenta de que cuando estás vibrando con esa baja energía cualquier motivo es bueno para ofenderse? El perdón es forma más curativa que existe para eliminar el resentimiento y la venganza. No significa que te calles ante algo que desapruebas, pero olvídate de tu necesidad de tener razón, sólo di: tienes razón en lo que dices. No sentirte ofendido significa que tienes el control de ti mismo. Significa que eres un poco más libre.

8. Visualízate como si ya hubieses logrado lo que quieres ser. Por más elevado o imposible que en este momento te parezca lo que deseas, te aliento a que te veas, vivas y actúes como si ya hubieras conseguido lo que quieres lograr. Sitúa tus pensamientos en aquello que quieres lograr y empieza a actuar como si esa fuera tu realidad. Te puede parecer increíble pero no es magia: “Hacer como si…” empieza por los pensamientos, impacta en tu estado emocional y finalmente te introduce en la acción. Cultiva la inspiración (estar inspirado significa estar en el espíritu, estar en una mente que transciende los límites y una consciencia que se expande en todas las direcciones), adelántate a ti mismo y toma el control de tu destino. Si tienes la valentía para decretar que ya lograste estar donde querías estar, te vas a forzar a actuar y pensar de una manera nueva. No se trata de autoengañarte o de ser arrogante, sino de tener la seguridad de que tienes derecho a disfrutar de la vida que deseas. No tener miedo, verte en el futuro tal como quieres y actuar en consecuencia, constituyen la esencia de la inspiración.

9. Atesora tu divinidad.

Tu eres una creación divina de dios y jamás puedes separarte de eso que te creó. Cuando en tu mente estás separado de tu origen pierdes el poder de tu origen, pierdes tu poder creativo y milagroso, y no puedes examinar la alegría de estar vivo. La desconexión simboliza tu ego, que te dice que eres la suma total de lo que haces y lo que tienes. Esto te hace sentir que tienes que competir con otros egos. El resultado es la desconfianza hacia todo el mundo y el que te aterre tu propia divinidad. ¡No sucumbas a los pensamientos de tu mente que insisten en que estás desconectado! Recuerda que tú eres dios.

10. Eres sabio si evitas todos los pensamientos que te debilitan.

Tienen dos tipos de pensamientos, los que te debilitan y los que no. Un pensamiento de fuerza requiere de una contrafuerza y de una batalla que debilita. En cambio, un pensamiento de poder, como no tiene una contrafuerza que requiere de tu energía para operar, te fortalece. Como los pensamientos de poder no piden nada de ti te dan energía. Los pensamientos que más te debilitan son los de vergüenza, seguidos de los de culpa y apatía. El miedo y la ira también son pensamientos que te debilitan. Cada pensamiento de miedo te aleja de tu propósito y te mueven hacia la violencia. Los pensamientos que más te fortalecen son los de paz, alegría, amor, aceptación y buena disposición. Si todo se reduce a lo que piensas: Permite que el mundo sea como es, ¡cambia, confía y ama!

Hasta aquí mi pequeño homenaje a Wayne Dyer. A ti, si te apetece, te veo en el siguiente @lunesdelibro. Y a ti, Wayne Dyer, ¡hasta siempre!

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3 comentarios en “DIEZ SECRETOS PARA EL ÉXITO Y LA PAZ INTERIOR

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