LO DIGNO DE SER CURADO

El homeópata es un detective que investiga a fondo cómo una serie de síntomas (que trata de modalizar) están afectando a la persona. Síntomas objetivos, por una parte, como pueden ser la fiebre o los vómitos; y por otro, síntomas subjetivos como el dolor y la intensidad del mismo, difíciles de medir, pero que son los que ponen el apellido de personales e individualizados a los tratamientos.

Creo que es en este punto, en el del nivel de afectación subjetivo, donde se encuentra el quid de la cuestión para entender de lo que quiero hablar en esta entrada: LO DIGNO DE SER CURADO.

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Fernando García Suárez. Licenciado en Farmacia. Máster en Homeopatía Unicista. Naturópata. Especialista en Esencias Florales de Bach. Instructor de Chikung-Taichi

Tres fines de semana, tres, no han sido suficientes para entender el complejo mundo de la homeopatía unicista, de la mano de Fernando García Suárez.

La homeopatía es una terapia vibracional que enfoca su atención en los individuos y no en las enfermedades. Se entiende que cada uno de nosotros podemos vivir, de hecho así lo hacemos, la misma enfermedad de muy diferente manera. Todos hemos comprobado en alguna ocasión que los impactos en nuestras vidas, ante las mismas circunstancias, son bien distintos.

El tratamiento homeopático consiste en provocar una enfermedad más potente por similitud en los síntomas, con el propósito de generar un efecto que los contrarreste y devuelva al cuerpo su homeostasis. Por lo tanto, en su búsqueda minuciosa por encontrar el remedio más similar (y, por lo tanto, más potente),  el homeópata se convierte en el detective del que hablaba antes.

No es este el momento de debatir si te parece que la homeopatía es otro engañabobos, sólo quería dibujar el contexto en el que surgió esta duda ¿qué será lo digno de ser curado? ¿Acaso es que hay cosas, síntomas, enfermedades, que no son dignos de ser curados? Debe de ser eso, de lo contrario, no tendría ningún sentido reflexionar sobre ello. ¿Y qué puede ser? ¿Qué puede ser aquello que no es digno de ser curado? Vamos  a ver…

…Empecemos por el principio. ¿Qué es lo digno de ser curado? Así, sin darlo muchas vueltas, la respuesta que he obtenido en mi entorno es la de el malestar. Todo aquello que me genera malestar es digno de ser curado. ¿Todo, todo? Una picadura de mosquito ¿es digna de ser curada? Depende ¿no? depende de la intensidad del dolor, de lo terribles que creas que puedan ser las consecuencias…, ¡depende del mosquito y del país donde te encuentres! Quizás estés pensando: bah! es un ejemplo estúpido, hablemos de cosas más importantes. Puede que en esta frase se encuentren los entresijos de esta cuestión, lo que yo creo que es importante. Y esto, ¿no tendrá que ver más con un síntoma mental que físico?

Como terapeuta, lo digno de ser curado tiene que ver con validar lo que siente la persona. Imagina que alguien viene a consulta por un dolor de espalda. Después de hablar con la persona resulta que asociado al dolor de espalda hay una situación de sobrecarga y excesiva responsabilidad que a la persona no le corresponde llevar. A medida que avanza la terapia, vamos tratando la capacidad de poner límites y de toma de conciencia del para qué actúa como lo hace.

dejar_irEfectivamente, pienso que lo ideal es tratar el problema en el origen pero, ¿de alguna manera no estoy descuidando lo digno de ser curado, el dolor de espalda? Al fin y al cabo, ¿qué es lo que le preocupa a la persona? ¿qué es lo que le está impidiendo vivir una vida digna? ¿qué es lo que le está causando un dolor tan insoportable como para no poder jugar sus hijos, salir con su pareja? ¡Eso es! LO DIGNO DE SER CURADO.

También ocurren otras situaciones que vuelven a llevarnos, como en la anterior, a la convicción de que como terapeutas sabemos lo que le conviene a los demás ¡Meeeeek, error! Esta cuestión se acentúa con nuestros familiares. En nuestro afán por ayudar, aunque creo que poco tiene que ver con la ayuda y, mucho con nuestro ego, dejamos de escuchar lo que la persona expresa sobre lo que es o no digno de ser curado. ¿Es digno de ser curado el cáncer de una persona que no quiere curarse?

Como “paciente”, cliente, persona con malestares en definitiva, y miedos también, me siento sana a pesar del diagnóstico de EM. He tenido varios brotes que no he querido tratarlos. Al fin y al cabo los corticoides no inciden en el proceso de la enfermedad, tan sólo hacen que en vez de tener dormidas las piernas o las manos seis meses, los tenga tan sólo, tal vez, un par de semanas, no lo sé porque no lo he probado. Y digo “tan solo” cuando sé que para otras personas puede ser mucho, muchísimo. Otra de las pistas a mi entender, sobre lo digno de ser curado, es que los beneficios de eliminar los síntomas superen los perjuicios de no hacerlo. En mi caso, valoro intervenir o no, tratar o no, y decido observar si el brote no es incapacitante. Si me incapacita sí, es digno de ser curado.

descubren-pastilla-para-curar-las2Me da escalofríos recordar cuando mi neuróloga me animó a conocer al enemigo para poder luchar contra él. Como si la enfermedad fuera algo ajeno a mí, algo casual que me ha tocado en suerte. Como si la enfermedad fuese algo malo contra lo que hay que defenderse, cuando es en muchas ocasiones aquello que nos salva la vida. Olvidando que cualquier cosa que le hagas a ella (EM), lo estoy sufriendo yo también, por la razón de que forma parte de mi, no la tengo gusrdada en un armario. Concluyendo, en definitiva, dando a entender que hay algo que no anda bien en mi. ¿He dicho algo raro? Normal que con esa perspectiva de la enfermedad, todo sea digno de ser curado. Pero no todo es tan malo y, a veces, me alegro de tener un cuerpo tan sensible a los maltratos que me proporciono cuando no actuo desde mi esencia.

Según la homeopatía, la enfermedad se considera un desequilibrio de la energía vital. En mi caso es muy claro, mi cuerpo colapsó porque ya no soportaba tanto estrés a todos los niveles. Me obligó a parar y me intimidó para tomar conciencia y hacer cambios en mi vida. A veces si no te acojonas no reaccionas. Como casi siempre, lo que no se aprende por discernimiento se aprende por sufrimiento. Me imagino que es parte de nuestro camino de constante cambio y evolución; de nuestro aprendizaje vital; que digo yo, que para eso hemos venido a este mundo.

Resumiendo, LO DIGNO DE SER CURADO:

– Nos obliga a una revisión continua de los síntomas y de lo que nos pasa

– “Es aquello que no es amoroso para convertirlo en amor”

– Significa tratar lo menos posible, pues “lo digno de ser curado es la intervención que impide que lo curado se cure”

– Acompañar en el proceso: validar emociones y sintomatología subjetiva

– Es saber interpretar de forma adecuada los procesos de la enfermedad. “El único dolor que debe ser evitado es el dolor de luchar contra el dolor”

Y ahora que escribo esto último, ¿qué ocurre con el tema de cortar procesos de la enfermedad, mecanismos de defensa que nos ayudan a sobrevivir, como por ejemplo la fiebre? ¿La fiebre es digna de ser curada, cuando el cuerpo aumenta la temperatura para defenderse por ejemplo de un sujeto extraño? Y ¿qué me dices de las crisis curativas? ¿atajamos el proceso curativo solamente por el miedo a vérmelas otra vez con los mismos síntomas? Que no he dicho en ningún momento que la enfermedad no deba de ser gestionada ¿es eso lo digno de ser curado? Puede que sí, puede que no, porque ¿cuál es la verdadera curación? No lo sé. Dímelo tú.

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4 comentarios en “LO DIGNO DE SER CURADO

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