¿SABES LO QUE ES EL CIELO?

¿Sabes lo que es el cielo? Es la sala azul, de alfombras azules con muchos cojines, de la Escuela Savia. Cojines blancos, a rayas. Cojines en el suelo, en el sofá… Pero lo más alucinante es que hay una estantería blanca, que ocupa toda la pared azul, llenita de libros. Cuentos de todos los tamaños, grosores, alturas y texturas. Es casi una hazaña entrar y no arrimarte a ellos. Un absurdo de los grandes, intentar deshacerte de la tentación de sentarte junto a ellos. De observarlos aunque sea de reojo; por si hubiera algún cambio, por si hubiera un título nuevo que se me haya pasado la última vez. A mí se me hace del todo imposible.

Muchos días construimos una casa con vistas a los clásicos para protegernos del lobo que siempre anda por allí rondando. Fingimos que es la hora de dormir y, alguien se presta a leernos un cuento. A veces, decidimos contagiarnos de la experiencia de compartir lectura y tengo que respirar para no impacientarme por saber cómo terminará todo. Y, otros días, buscamos palabras entre los títulos, ideas por las que empezar a crear nuestra propia obra.

¿Y sabes qué? Que todos, todos, todos los libros se pueden coger, tocar, intercambiar, oler, mirar, degustar y hasta escuchar. Porque si acostumbras a pasearte por el cielo ya sabrás que no eres tú quien elige la historia, es la historia quien se te echa encima, te atrapa y te concede una nueva pista para interpretar el mundo. ¿Te cuento un cuento?

LA CAMISA DEL HOMBRE CONTENTO

20160401_095756.jpgHabía una vez un rey muy enfermo. Tenía noventa y nueve enfermedades. Los médicos eran de la opinión de que ya no se podía hacer nada por él y que se iba a morir al cabo de un año y un día. Uno de ellos, sin embargo, dijo:

-Si se encontrase a un hombre siempre contento con todo y con todos, y el rey pudiese ponerse la camisa de este hombre contento, desaparecerían sus noventa y nueve enfermedades y se curaría en un santiamén.

Los mensajeros del rey acudieron a los cuatro extremos de la tierra a buscar a un hombre siempre contento con todo y con todos. Buscaron, buscaron, pero no había forma de encontrarlo.

Por fin, uno de los mensajeros llegó a un extenso prado y encontró a un hombre andrajoso, con la barba hasta los pies, que dormía en paz y durante el sueño sonreía.

-Éste podría ser un hombre contento -se dijo el mensajero y lo despertó. Eh, tú, ¿eres o no un hombre contento?

-Claro que lo soy.

-¿Nunca te has sentido descontento con nada?

-Ni siquiera una vez. ¿Y por qué iba a lamentarme?

-Ven, pues, a conocer a nuestro rey.

-¿Para qué?

-Ven, que el rey te cubrirá de oro.

El vagabundo se dejó, por fin, convencer y siguió al mensajero hasta el palacio real.

Cuando el rey lo vio, se alegró muchísimo y exclamó:20160401_095743

-Pronto, dame tu camisa.

-¿Mi camisa?

-Vamos, no hagas preguntas: quítate el abrigo, quítate la camisa y dámela. A cambio, yo te daré un montón de oro.

El hombre contento se quitó el abrigo y, en ese momento, todos vieron que debajo del abrigo no tenía camisa ni nada. El pobre rey lo miró, exhaló un profundo suspiro y se murió. Y el vagabundo recogió su abrigo y se fue, contento como antes.

 

Anuncios

3 comentarios en “¿SABES LO QUE ES EL CIELO?

  1. Pingback: 30 REFLEXIONES PARA UNA NUEVA EDUCACIÓN | biblioterapeuta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s