LÍNEA MAESTRA

La vida no te está esperando en ninguna parte; te está sucediendo. Está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Una vez sepas lo que es la vida, sabrás lo que es la muerte. La muerte es parte del mismo proceso. Y si consideras la muerte como el enemigo esto simplemente demuestra que no has sido capaz de saber lo que es la vida.

Cuando sonó la melodía tenía el metro en una mano, la maza en la otra y sujetaba con la punta del pie derecho la valla que estaba intentando clavar a la tierra. Me deshice de todo para contestar:

-¿Si?…

Colgué.

Tranquilamente me desnudé. Entré en la ducha. “Será una prueba si quiere esperar” se deslizó por mi cabeza recorriéndome el costado camino del desagüe. Me vestí. Con un click y un parpadeo de luces se abrieron las puertas del coche. Entré en él. No sé si
lloré. Conduje despacio.

LLegué. Nadie abría. LLamé para que salieran a buscarme.

-¿Cómo está?

-Negó con la cabeza.

Me senté cerca. Respiraba.

-Hola -susurré. Y voló por la habitación hasta disiparse.

Estábamos aquí hace un segundo y al siguiente fuimos tan solo un murmullo lejano. El tiempo pasaba. Se detenía. Bailaba. Se disuelven los sentidos.

Una llama luce sus últimos contoneos antes de extinguirse. Se disuelve el elemento Tierra.

Se desatan los líquidos corporales. Nada puede contenerse. Nadie asume el control. Se disuelve el elemento Agua.

-No tienes por qué estar aquí.

-Niego y murmuro para mí: me estaba esperando.

Poso mi mano en su mano. Está fría. Se disuelve el elemento Fuego. Dibujo un símbolo. Me convierto en canal.

-Hace tiempo que no respira. Se disuelve el elemento Aire.

Despega. Salto mortal ligero y fugaz. Me mira desde otro plano. Se deshace el ego y una madeja de ovillos se desmadeja. Recupera la memoria dejándola sobre la cama. Se disuelven en este instante los pensamientos y las emociones más densas.

-Está tranquilo.

6661La muerte es una parte orgánica, integral de la vida. La muerte es un proceso de renovación. La muerte sucede a cada instante. En el instante en el que inhalas y en el instante en el que exhalas, ambas se dan. Al inspirar, la vida entra; al expirar, viene la muerte. No puedes vivir si dejas de morir.

El hombre que ha comprendido lo que es su vida, permite que la muerte suceda. Muere a cada instante y a cada instante resucita. Si observas lo que es la vida podrás saber lo que es la muerte. Si comprendes lo que es la muerte, solamente entonces serás capaz de comprender lo que es la vida. Por lo general, debido al miedo; hemos creado la división. Creemos que de alguna forma hemos de protegernos contra la muerte. Esta idea absurda crea interminables desgracias en nuestras vidas, porque una persona que se protege contra la muerte se vuelve incapaz de vivir. Si realmente deseas vivir has de estar dispuesto a morir ¿Quién en ti teme a la muerte? El ego es el que teme en ti. El ego teme el vivir y el morir. El vivir porque a cada paso, al esforzarse en pos de la vida, hace que la muerte se acerque, la vida empuja.

Sin muerte la vida no puede ser total, pero el ego siempre está pensando en divisiones, en dualidades. Lo divide todo. Los procesos no pueden ser delimitados: Eras niño, luego te hiciste mayor, ¿podrías delimitar cuándo te hiciste mayor? ¿puedes señalar cuándo realmente comienza la vida? Es un proceso que no tiene fin ni comienzo. Nunca empieza, nunca acaba en parte alguna. Estamos sumergidos en la eternidad.

Somos vida, aun cuando la forma cambie, los cuerpos cambien, la mente cambie. Hay un hilo, por invisible que sea. Y todo va cambiando, pero ese hilo invisible sigue siendo el mismo. Ese hilo está más allá de la vida y de la muerte.

Todo regresa a su fuente original, ha de volver a su fuente original. La vida es un olvidarse de la fuente original y la muerte es recordarla de nuevo. La muerte es regresar a casa. La muerte no es algo repugnante, la muerte es hermosa; hermosa solamente para aquellos que han vivido la vida sin inhibiciones, plenamente, sin represión. La muerte es hermosa solamente para aquellos que han vivido su vida de forma bella, que no se han sentido asustados de vivir; que han tenido el coraje suficiente para vivir, que han amado, que han bailado, que han gozado.

Lo que tu vida ha sido, la muerte lo desvelará. Si has vivido solamente una vida corporal y no has conocido nunca nada más allá del cuerpo, la muerte será algo muy, muy desagradable, doloroso. Si has gustado de la música y de la poesía, si has amado y has contemplado las flores y las estrellas y algo de lo perteneciente a lo que no es físico ha penetrado en tu conciencia, entonces la muerte no será tan mala, pero aun no será una celebración. Si has acariciado algo de lo que hay de trascendental en ti, si has penetrado en tu propia vacuidad en el centro, en el centro de tu ser, donde dejas de ser un cuerpo y dejas de ser una mente; donde ti simplemente eres pura conciencia, un puro estar alerta, entonces la muerte se convertirá en una gran celebración, en una gran comprensión, en una gran revelación. Una resurrección, una nueva vida, un comienzo. Una puerta se abre.

Si conoces el modo correcto de vivir, sabrás cuál es el modo correcto de morir. Por eso lo primero, lo más fundamental es cómo vivir. Tu vida es tu vida, no permitas que nadie te domine, no dejes que otros te dicten lo que has de hacer. Eso es una traición a la vida. Porque el dominar proviene del exterior y la vida está en tu interior. Tampoco se trata de decir no a todo. Tanto si escuchas a la sociedad como si las rechazas, estás siendo dominada por ella. Unos pocos obedecen, otros pocos desobedecen, pero nadie mira en el interior de su propia alma. Una persona rebelde es aquella que no está a favor, ni en contra sino que simplemente vive de acuerdo con su propia comprensión. Dice “puede que esté equivocado, pero por favor, permíteme que esté equivocado de acuerdo conmigo mismo”.

La gente vive y sigue perdiéndose la vida. Se necesita valor para ser realista, se necesita coraje para ir con la vida dondequiera que te lleve porque los caminos no están cartografiados, porque no existen mapas. La vida es muy valiosa. Vívela.

arbol_de_la_vida_klimt

Maestros son aquellos de los que hemos venido a aprender. La línea maestra es una línea de ida y vuelta, recíproca. Busca en tu árbol genealógico quién es tu maestro. Pueden ser varios, incluso pueden serlo personas ajenas a la familia. Calcula una diferencia de seis meses entre su nacimiento y el tuyo, sin importar el año. Mi maestro nació el seis de enero y yo el doce de julio. No hace falta que coincida el día, basta con que haya una diferencia de hasta diez días, por arriba o por debajo. Dicen que cuanta menor distancia, mayor afinidad. Pregúntate ¿Qué es lo que admiras de esa persona? y ¿qué es lo que detestas? En las respuestas a estas preguntas se encuentran las pistas para empezar a dilucidad qué es lo que has venido a aprender. Será tu espejo.

Cuando yo nací él estaba cerca. Dijo que era rubia. Sonrió.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s