PLANTANDO SEMILLAS

9788499884622Plantando Semillas es una visión completa de todas las prácticas utilizadas durante décadas por Thich Nhat Hanh en su trabajo con niños. Es un libro repleto de actividades didácticas que pueden ayudar a niños y adultos a liberarse del estrés, aumentar la concentración y la confianza en sí mismos, enfrentarse a las emociones difíciles, mejorar la comunicación o cultivar la paz.

La presencia atenta es, de todas las cosas que enseñamos a los niños, una de las más importantes y, en nuestra comprensible prisa por explicar el currículo y supervisar su desempaño, una de las más ignoradas.

Lo importante no es leer o hablar del mindfulness, sino practicarlo. ¿Meditas conmigo?

MEDITACIÓN DE LA PIEDRA

Para la práctica de la meditación de la piedra necesitas buscar un lugar tranquilo. Elige a una persona para dirigir la sesión, alguien que sepa cómo invitar a sonar la campana. Ahora sólo tienes que escoger cuatro piedras de la naturaleza.

La meditación de la piedra puede ayudar a los niños y los adultos a cultivar la frescura, la estabilidad, la tranquilidad y la libertad. Los niños son muy capaces de guiar esta meditación y a menudo disfrutan invitando a la campana. Un niño puede encargarse de dirigir toda la meditación o cuatro niños diferentes pueden guiar cada uno de los cuatro ejercicios. ¿Empezamos?

Sentaos en círculo. Coloca las cuatro piedras junto a ti, a tu lado izquierdo. Despierta la campana y luego invítala tres veces, haciendo una pausa después de cada sonido.

Toma la primera piedra, mírala y sostenla en la palma de una mano, dejando que esta mano descanse sobre la otra. La primera piedra representa una flor. “Inspiro y me creo como una flor. Espiro y me siento fresco”. Respira tres veces recitando “flor” a cada inspiración y “fresco” a cada espiración. No se trata de que te imagines como una flor, sino de que realmente te veas como una flor. Cada uno de nosotros somos una flor fresca y amable. ¿Cómo saber si tu meditación ha tenido éxito o no? Si durante la práctica puedes verte como una flor y sentirte fresco, has tenido éxito. Cuando hayas terminado, deja esa piedra a tu lado derecho.

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Darío y yo, después de elegir las cuatro piedras, nos entretuvimos pintándolas con acuarelas.

Toma ahora la segunda piedra, que representa una montaña. Dite entonces mientras inspiras y espiras tres veces: “Inspiro y me siento como una montaña. Espiro y me siento estable.” Ya sabes, con cada inspiración “montaña” y con cada espiración repite “estable”. Lo creas o no, dentro de cada uno de nosotros hay una montaña. Siéntate en una posición muy estable con la espalda erguida y relajada, de un modo que te haga sentir sólido. Por más que alguien llegue, te empuje o te provoque, se trata de una postura que te permite mantener la estabilidad sin verte arrastrado por la ira, el miedo, la preocupación o  la desesperación. Cuando hayas terminado, deja esa piedra a tu lado derecho.

La tercera piedra representa el agua tranquila: “Inspiro y me siento como el agua tranquila. Espiro y reflejo las cosas tal como son.” Repite tres veces mientras inspiras “agua tranquila” y mientras espiras “reflejo”. Si has visto la superficie de un lago tranquilo, sabrás que la superficie refleja las montañas, las nubes, los árboles de los alrededores… Cuando estás tranquilo, cuando estás en calma, puedes ver las cosas como realmente son. Entonces no las distorsionas ni eres víctima de las percepciones equivocadas que acompañan al miedo, la ira y la desesperación. Cuando hayas terminado, deja esa piedra a tu lado derecho.

La última piedra representa el espacio y la libertad: “Inspiro y me veo como el espacio. Espiro y me siento libre.” Y, como en anteriores ocasiones repite este proceso tres veces solamente utilizando la paabra “espacio” cuando inspires y “libre” cuando espires. El espacio es la libertad y la libertad es el fundamento de la auténtica felicidad. ¿Libertad de qué? Libertad del miedo, del deseo, de la ira, de nuestros proyectos y preocupaciones. Cuando hayas terminado, deja esa piedra a tu lado derecho.

Después de respirar con las cuatro piedras, habrás completado doce inspiraciones y espiraciones. Cuando hayas concluido guarda las piedras en tu bolsa, inclínate ante tus amigos y respira mientras escucháis juntos un nuevo sonido de campana.

¿Qué no tienes bolsa para guardar las piedras?

13933257_1061115937314769_864992587_nCoge un trozo de tela que te guste. Cuando hayas acabado de decorar la tela, haz agujeros alrededor de la tela, a un centímetro del borde. Pasar la lana por los agujeros. Cuando hayas terminado de pasar la lana, tira de ella por los extremos para cerrar la bolsa. Finalizada la práctica de la meditación de la piedra, invítales a dejar las piedras en sus bolsas hasta la próxima meditación.

Si queremos transformar nuestra escuela y nuestra sociedad, debemos empezar cultivando la conciencia despierta para transformarnos a nosotros mismos.

Pincha aquí para escuchar la meditación

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2 comentarios en “PLANTANDO SEMILLAS

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