LOS ENCUENTROS NO SON CASUALES (10 claves para mejorar tus relaciones)

Estimado lector,

Nada de lo que enseña este curso es nuevo para ti.

Ya estás familiarizado con todo lo que hay en este libro.

El tema del que trata es conocer a otras personas y crecer como adulto mediante tu encuentro con ellas.

Está destinado a todos los que conocen a otras personas y trabajan con ellas. Por cierto, este libro será útil para todo aquel que desee aumentar su conocimiento de sí mismo y crecer mediante el encuentro con el prójimo.

Deseo que resulte valioso en tu vida diaria y en la de tus familiares, amigos y compañeros de trabajo. Espero que los ejercicios te enriquezcan y contribuyan a mejorar el clima interpersonal.

Es, quizás, el curso más corto que existe en la actualidad sobre cómo tomar parte -de una manera nueva y personal- en la creación de un mejor entorno para ti mismo y para la gente que conoces, y qué puedes hacer para sentirte mejor y conectarte más contigo mismo y con los demás.

Léelo con atención. Tómalo con calma.

Léelo y vive su contenido.

Los Encuentros No Son Casuales – Kay Pollak

  1. Todo aquel al que conozco es mi maestro. Siempre tendrás algo que aprender de cada persona que conoces. Siempre es siempre. Esta idea es liberadora. Con esta actitud, cada encuentro se volverá apasionante, gratificante y placentero. Imagina que ningún encuentro es casual. ¡Imagina que todo aquel al que te encuentras es enviado con un propósito!

Si miras hacia el pasado, verás que cada persona que conociste -todas y cada una de ellas- ha contribuido con lo suyo para que te hayas convertido exactamente en quien eres hoy. Todos han sido enviados a ti para que practiques.

  1. En lugar de vernos a nosotros mismos, a menudo culpamos a los demás. A esto se le llama proyección. Proyectamos en los otros los problemas que tenemos en nuestro interior. De esta manera, la mayoría aprendimos cuán simple puede ser “resolver” los problemas de la vida: culpando a otra persona. ¿Qué hacer cuando te das cuenta de que estás proyectando? El primer paso, por cierto, ¡ya lo has dado! El primer paso es ver y saber qué estás proyectando. El siguiente paso entender que…
  2. La razón de mi disgusto no es la que pienso que es (concepto extraído del libro Un curso de milagros). La próxima vez que te sientas disgustado, enojado, alterado o irritado con respecto a alguien de tu entorno, toma distancia y di para tus adentros: la razón de mi disgusto no es la que pienso que es. A veces es difícil darse cuenta de ello. ¡No queremos encontrar la razón de nuestra irritación es nuestro interior! Es más fácil (proyectar) culpar a otros.
  3. Recuerda que eres el único responsable de la forma en que eliges interpretar lo que ves. ¿No es obvio?. Piensa: ¿Cuántas veces te has convertido en una víctima de tu propia interpretación de la realidad? Date cuenta de que la realidad y tu concepción de la realidad no son idénticas. Hay muchas formas de ver e interpretar la realidad y con cada elección que haces pones en evidencia cómo te valoras a ti mismo.

El 85% de los mensajes que reciben los niños de tres años contienen palabras como “basta”, “no” o “deja de…” y la siguiente evaluación fundamental “No eres lo suficientemente bueno. Algo te falta”. No sabes”. A muchos de nosotros se nos grabó esta “ley personal” (que es una mentira) y es la razón por la que, a menudo, interpretamos mal la realidad. Esto no es para hacer sentir mal a nadie, ya que lo único que se puede decir del pasado es que ya no existe. En lo profundo de tu ser está la perfección. En lo profundo de tu ser está la persona que debes ser.

EJERCICIO: Ponte de acuerdo con un grupo de personas para hablar sin usar la palabra “no” durante un período de tiempo. Por ejemplo, todos los días, en toda comunicación que se realice en una hora concreta (empieza sólo con veinte minutos y después id ampliando la duración), se debe excluir la palabra “no”. Esto no significa que esté mal usar la palabra “no”. Lo que te digo es que pruebes a ver qué pasa.

Nuestro subconsciente no asimila la palabra “no”, sólo entiende imágenes. Cuando digo ¡No te metas en el pozo! ¿qué imagen se te viene a la cabeza? Ya, lo sé, te has metido en el pozo de cabeza. Mejor utiliza  imágenes positivas, potentes y afirmativas que le darán otro cariz a las cosas. Os vais a divertir con las reformulaciones que os veréis obligados a hacer. ¡Haz el intento!

  1. Lo único que puedes cambiar es tu forma de pensar. ¿Has sentido alguna vez que te resulta muy difícil cambiar tu actitud hacia una persona en particular y que por mucho que te propongas mejorar las cosas siempre terminas reincidiendo con facilidad en el mismo comportamiento de antes? ¡Te entiendo!

Siéntate. Cierra los ojos y respira profundamente. A medida que te vayas relajando, concentra tus pensamientos en una característica positiva de esa persona. Tómate tu tiempo, aunque te resulte difícil vas a encontrar algo. Si haces esta práctica con asiduidad algo es seguro: la próxima vez que te encuentres con esa persona tu comportamiento va a ser distinto. Recuerda: todo cambio se origina en el plano del pensamiento. Lo que vas a buscar y encontrar en otro ser humano es lo que esperas de él (efecto Pigmalión). Procurarás de varias maneras que se ponga de manifiesto. ¡Verás lo que quieras ver! Además, la otra persona siente y sabe lo que esperas de ella y, a menudo, sus acciones se encaminarán a satisfacer tus expectativas. Si eres responsable de tus pensamientos, puedes cambiar lo que piensas de los demás. Te invito a que hagas circular rumores de cosas buenas. ¡Habla mucho y con frecuencia sobre lo que es cierto y bueno!

  1. Cuando criticas a alguien no ves a la persona en su integridad (con su historia, sus sufrimientos, sueños…). En lo profundo de nuestro ser todos sabemos esto. Sólo reparamos en un fragmento minúsculo de él o ella. Si fueras capaz de ver a la persona en su integridad, no podrías criticarla ni burlarte de ella. Además, te recuerdo que lo que piensas del otro dice más de ti que de él/ella. ¡Que lo sepas!
  2. Cuando menosprecias o prejuzgas a otra persona, en realidad te estás haciendo daño a ti mismo. Te debilitas, pierdes tu capacidad de gozar de la vida y tu capacidad inmunológica disminuye. Quedas atrapado de varias maneras: te resultará difícil tener una actitud abierta hacia ella, deja de brillar lo mejor de ti, comienzas a evitarla y se instala el distanciamiento. Todos tenemos ideas negativas y prejuiciosas sobre otras personas. Todos, sin excepción. El tema es ¿qué reflexiones te inspiran tales ideas?
  3. Siempre temerás a quien has atacado. Mi ataque (calumnia, comentarios despectivos, ironías, acusaciones, pensamientos. Sí, también pensamientos; no cometas el error de creer que sólo eres responsable de lo que haces; también de lo que piensas) generará en mi el temor a que esa persona, a su vez, me ataque. Un círculo vicioso inconsciente que crece y se acelerará.
  4. Una persona que se siente bien nunca tiene necesidad de atacar ni de ridiculizar a nadie. La próxima vez que te encuentres con alguien que esté irritado o alterado, recuerda esto. Ya no te sentirás amenazado con tanta frecuencia. No responderás a la ira con tanta rapidez. Las peleas nunca empiezan con lo primero que se dice. Empiezan con lo segundo. Por cierto, NO, no tienes que decirle esto a la persona, sólo tienes que pensarlo: Una persona que se siente bien nunca tiene necesidad de atacar ni de ridiculizar a nadie. ¿A qué teme tanto esta persona? Detrás de la ira siempre hay miedo, y cada temor es un grito pidiendo socorro.
  5. Siete palabras de oro: hay algo cierto en lo que dices. La próxima vez que te sientas criticado o atacado… inhala profundamente y al espirar dile con calma a esa persona: hay algo cierto en lo que dices. Las mejores oportunidades de practicar se presentarán con la persona que elegiste vivir ¡La has elegido para aprender buenas lecciones! Así que, ya sabes, recuerda que lo que te está ocurriendo en ese momento está ocurriendo porque tienes algo que aprender. No digo que sea fácil.

Léelo nuevamente. Analízalo con otras personas.

Llénate de alegría con tus progresos.

Y lentamente, con cuidado, ¡deja que comience el cambio!

Te deseo buena suerte.

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6 comentarios en “LOS ENCUENTROS NO SON CASUALES (10 claves para mejorar tus relaciones)

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