EL LIBRO DE GLORIA FUERTES. Antología de poemas y vida

9788416290734La recuerdo vagamente. Quizás más por las parodias que se hicieron de ella que por sus intervenciones reales: “El pájaro pica/el gato maulla/la araña se escurre/por ser tan capulla”. Esta es la idea que he tenido hasta ahora sobre Gloria Fuertes: Poetisa infantil. Una idea bastante limitada, por cierto, e incluso incierta.

Hace unos meses mi amiga Ana me la “presentó” a través de El libro de Gloria Fuertes Antología de poemas y vida, que ella estaba leyendo. -¿Me lo recomiendas entonces?. Y lo compré. Lo compré y paso a ocupar un lugar en la estantería de los libros que se quedan ahí a la espera. Pasó una semana , y otra, y otra… Hasta que una noche, por fin, llamó mi atención. Lo cogí entre mis manos y me enamoré, no podía ser de otra manera. Gloria Fuertes, poeta de guardia (1917-1998), que ya creyó haberlo dicho todo y que todo lo amó…

El pasado 28 de julio se cumplieron 100 años del nacimiento de una de las voces más singulares y , posiblemente, menos valoradas institucionalmente de la historia de la poesía española. Sin embargo, contaba con el amor del pueblo.

Gloria Fuertes no encaja de los parámetros culturales de mediados del siglo XX. Quizás porque su obra no formaba parte del canon de la época y ella misma contradecía todos los parámetros para ser aceptada en los templos oficiales de la cultura. Tal vez porque era de Lavapiés , tal vez porque era mujer, porque era lesbiana, o porque era pobre , o tal vez por un cúmulo de todas esas cosas.

I. LO QUE PASA ES QUE TE QUIERO. De cuando Gloria aún no existía pero ya estaba entre nosotros.

Nota biográfica

Gloria Fuertes nació en Madrid

a los dos días de edad,

pues fue muy laborioso el parto de mi madre

que si se descuida muere por vivirme.

A los tres años ya sabía leer

y a los seis ya sabía mis labores.

Yo era buena y delgada,

alta y algo enferma.

A los nueve años me pilló un carro

y a los catorce me pilló la guerra;

A los quince se murió mi madre,

se fue cuando más falta me hacía.

Aprendí a regatear en las tiendas

y a ir a los pueblos por zanahorias.

Por entonces empecé con los amores,

-no digo nombres-,

gracias a eso, pude sobrellevar mi juventud de barrio.

Quise ir a la guerra, para pararla,

pero me detuvieron a mitad del camino.

Luego me salió una oficina,

donde trabajo como si fuera tonta,

-pero Dios y el botones saben que no lo soy-.

Escribo por las noches

y voy al campo mucho.

Todos los míos han muerto hace años

y estoy más sola que yo misma.

He publicado versos en todos los calendarios,

escribo en un periódico de niños,

y quiero comprarme a plazos una flor natural

como las que le dan a Pemán algunas veces.

II. NACÍ EN MADRID, SOY GATA. De cuando Gloria fue niña y de los caracolillos que se hacía en el pelo.

Cuando Gloria nace, su padre es el conserje de la Gota de Leche (una obra social a la que las madres sin recursos llevaban a sus hijos) de la calle Espada, en Lavapiés, a escasos metros de su casa. Los primeros años de su vida los pasa viendo bebés y niños pequeños hambrientos que desfilan en procesión por delante de su cara.

Autobio

Nunca vi claro lo del clero,

ni siquiera de niña en el colegio

cuando te lo crees todo.

 

Cuando era pequeña,

tampoco me creí lo de la cigüeña.

La infancia de Gloria está marcada por la pobreza, pero no es una infancia triste. No para de inventar ficciones, de crear una realidad propia que voltea del todo la realidad de afuera. De pequeña nunca tiene juguetes.

Autobio

 Os digo en prosa:

Nunca pedí dinero,

comida, sangre o ropa.

Empecé a trabajar de niña de niñera.

Fui criada de mi casa propia.

(Yo misma fui mi primera muñeca.)

Luego de mayor,

lo único que pedí prestado

fue amor,

lo devolví con creces,

hoy estoy arruinada.

III. MI JUVENTUD PERDIDA. De cuando Gloria se ha echó su primer novio y su primera novia.

La lengua

Lamer la piel de quién amas,

lamer el plato,

pegar sellos:

usemos la lengua para todo menos para herir.

Durante la Guerra Civil, en distintos momentos, Gloria tiene dos novios que se le mueren. El primero se llama Manuel Rodríguez, Manolo. Manolo se presenta como voluntario en Aviación y desaparece en combate. Un año después vuelve a enamorarse. En esta ocasión de Eugenio rosado Rivas, médico y pintor de derechas, al que ella llama “Rivas” a secas. A principios del 38 le meten en la cárcel y unos meses más tarde muere fusilado.

Gracias, amor

Gracias, amor

por tu imbécil comportamiento

me hiciste saber que no era verdad eso de

“poesía eres tú”,

¡Poesía soy yo!

A principios de los años 40, Gloria se echa su primera novia: Chelo, una joven profesora de un colegio público. La fiel Chelo se mantiene al lado de Gloria en distintos papeles (compañera, novia, amante, secretaria, cocinera, amiga, confidente) durante casi sesenta años, hasta su fallecimiento a mediados de los ochenta.

Autobio

No hay nada más “naif” que un culo en pompa.

Yo también nací en domingo.

Aunque cuando “me hacían”

mis padres ya no se querían,

(a mí tampoco).

Pasaron 15 años desde el primer biberón

al primer beso de amor.

IV. HAGO VERSOS, SEÑORES. De cuando Gloria llegó a pesar cuarenta kilos de tanto esquivar bombas.

Autobio

…También nací a principios del treinta y ocho.

 Algunas tardes me acercaba al frente de Usera,

donde mi hermano salía de la trinchera

para darme medio chusco

para mi padre que vivía conmigo.

 

Yo entonces me peinaba hacia atrás

y pasó una bala que me hizo raya en medio,

del susto me caí de culo

y con aquel humor que aún tenía

pregunté a mi hermano: ¿Me he muerto?

El primer trabajo de Gloria es de criada en el hogar familiar tras la muerte de su madre en 1934, y el segundo, también de criada, por la zona de Puente de Vallecas, en la casa de su hermana, que se casa y se embaraza muy joven. Trabaja después de taquígrafa en varias oficinas que odia con toda su alma por grises y por ajenas y, después de sacarse el diploma de bibliotecaria, tras la guerra, se encarga de llevar una biblioteca pública. Ella quiere ser poeta pero es mujer, de personalidad atípica, y encima pertenece al bando de los vencidos. Le resulta imposible publicar en la prensa. En otoño de 1939 crea varios cuentos en torno a un mismo personaje: Coleta, una niña pobre y de pueblo que se marcha a la ciudad no estudiar sino a servir y hacer de niñera de niños ricos. Manda los cuentos escritos e Ilustrados por ella misma a la popular revista infantil Maravillas. Se los aceptan de inmediato.

Autobio

Como casi todos los artistas

empecé a cantar de adolescente

en el coro de la parroquia

como empecé a fumar en el treinta y seis

para quitarme el hambre,

la voz se me fue a hacer puñetas

y me quedé en ronca poeta.

 

Ahora canto con la pluma

porque con tanto pitillo

ya no puedo cantar mi fandanguillo.

En 1942 Gloria conoce al poeta Carlos Edmundo de Ory, que será su novio durante un tiempo corto. De su mano entra en el postismo -un movimiento variante del subrrealismo- y comienza a escribir para la revista Postismo y Cerbatana. Gloria ha encontrado su lugar en el mundo.

Hago versos, señores

Hago versos señores, hago versos,

pero no me gusta que me llamen poetisa,

me gusta el vino como a los albañiles

y tengo una asistenta que habla sola.

Este mundo resulta divertido,

pasan cosas señores, que no expongo,

se dan casos, aunque nunca se dan casas

a los pobres que no pueden dar traspaso.

Sigue habiendo solteras con su perro,

sigue habiendo casados con querida,

a los déspotas duros nadie les dice nada,

y leemos que hay muertos y pasamos la hoja,

y nos pisan el cuello y nadie se levanta,

y nos odia la gente y decimos: ¡la vida!

Esto pasa señores y yo debo decirlo.

A principios de los años cincuenta se forma en Madrid el grupo poético femenino Versos con Faldas, que organiza recitales de poesía por bares y cafés madrileños, con poco éxito, hasta que dan el paso de conseguir un local propio y cerrado para sus actos. No tardan en llegar intentos por desestabilizarlas por parte de la prensa y los poetas oficiales, todos hombres. Las ridiculizan de forma sistemática. A finales de 1952, por orden de la Dirección General de Seguridad, se prohíben las reuniones privadas con fines culturales. Versos con Faldas pasa a celebrarse en el Centro Asturiano, donde aguantan varios meses más hasta desaparecer en 1953.

Para ir a trabajar (autobio)

Para ir a trabajar,

(tan vulgar como suena)

durante cuarenta años

se levantaba servidora

a la hora,

que ahora se acuesta.

Y era feliz.

El año cuarenta,

ganaba diez pesetas diarias

-no me llegaba ni para dormir-,

y era feliz.

Comía aceitunas, avellanas,

recortes de tocino

y algún huevo duro,

y era feliz.

tenía un amor prohibido,

y era feliz.

Escribía libros prohibidos, y era feliz.

Ahora me acuesto a la hora

que antes me levantaba

y,

no sé si soy feliz.

V. CON MI SOMBRA SOMOS TRES. De cuando Gloria conoció al amor de su vida y gracias a ese amor cruzó un océano.

Mientras estudia y trabaja en el Instituto Internacional, Gloria conoce a la norteamericana Phyllis Turnbull. Mientras ésta ayuda a Gloria a mejorar su inglés en clases privadas, se establece una conexión especial entre ambas. Se vuelven inseparables, se enamoran. Aunque Phyllis viaja de forma constante a Estados Unidos y pasa varios meses fuera de España en cada viaje, las dos consiguen mantenerse en contacto a través de largas cartas y llamadas de teléfono. Son tiempos complejos, pero felices.

Lo que me enerva

Lo que me enerva es, saber que estás de paso,
y aún así,
no acariciar bastante
atardeceres cuerpos,
risas,
manos,
muslos,
senos,
hombros,
brazos.

Y no acariciar bastante
la vida en vano.

En 1961 Gloria recibe una beca Fullbright para impartir clases en la Universidad de Bucknell, Pennsylvania, durante dos semestres y dirigir una residencia universitaria femenina. Aquellos dos semestres se van alargando hasta convertirse es tres años completos. Da clases de literatura española y de poesía en un momento convulso de la historia.

No quiero ser maestra

No quiero ser maestra de nada,

me conformaría

con ser una lección

de algo.

Al volver a España, Gloria se muda al piso de Alberto Alcocer en el que vive hasta el fin de sus días. El piso lo compra Phyllis, que se lo cede en usufructo vitalicio. Alrededor de Gloria orbitan Phyllis, Chelo y Selma, una amante encubierta que Gloria se trae de Pennsylvania y que provoca tensiones entre ella y Phyllis.

A Principios de 1971, poco después de que le detecten un cáncer, Phyllis muere. La pérdida sume a Gloria en una depresión con la que convivirá casi tres años. Bebe más de la cuenta, a menudo no sabe ni dónde está. Se marcha a Málaga una temporada para estar cerca del mar.

Yo ya, apenas soy joven

Yo ya, apenas soy joven

tengo cincuenta años,

tengo cincuenta libros,

tengo cien desengaños.

Yo ya, apenas soy joven,

pero me estás mirando

y eso ya es suficiente

para seguir tirando.

VI. YO SOY UNA DE ELLAS. De cuando Gloria perdió al amor de su vida y empezó a salir por la noche y por la tele.

Poeta de guardia

…¡Otra noche más! ¡Qué aburrimiento!

¡Si al menos alguien llamase llamara o llamaría!

…¡La portera! que si su nieta pare,

y recordase que soy puericultora…

O un borracho de amor con delirium tremendo…

 

o alguna señorita de aborto provocado

o alguna prostituta con navaja en la ingle

o algún quinqui fugado…

 

o cualquier conocido que por fin decidiera suicidarse…

 

o conferencia internacional…

(esto sería bomba –pacifista–).

 

O que la radio dijera finamente:

“¡La guerra del Vietnam ha terminado!”

“El porqué de estar solo ya se sabe”.

O “el cáncer descubierto”.

 

Y nadie suena, o quema, o hiela o llama

en esta noche,

                               en la que,

                                                 como en casi todas,

                               soy poeta de guardia.

A mediados de los años sesenta, Gloria pasa a ser una figura habitual en distintos programas de televisión. El programa Un globo, dos globos, tres globos, en especial, hace de ella un personaje en todas las casas. Su nuevo trabajo no termina de casar con sus aspiraciones literarias. A veces nota incluso que eclipsa su poesía y la perjudica, pero Gloria persevera.

En el auge de su popularidad, Gloria empieza a sentir que hay niños en todos los rincones del planeta, a todas horas. Al principio los quiere mucho, pero no le dan respiro y va cogiéndoles manía.

La corbata es uno de los detalles de la indumentaria de Gloria que más llama la atención al público español. Sus fans empiezan a regalarle corbatas por la calle, en los platós de televisión, se las envían por correo, incluso el rey. Juan Carlos I se la envía cuando le dice a Gloria que siempre lleva la misma corbata a sus recepciones, a lo que Gloria le responde que ser poeta no da para mucho, “solo tengo una” (cosa muy alejada de la verdad). El lunes siguiente recibe la corbata que llevaba el rey aquella noche, con una nota que dice “ahora ya tienes dos”.

 Nací para poeta o para muerto

Nací para poeta o para muerto,

escogí lo difícil

-supervivo de todos los naufragios-,

y sigo con mis versos,

vivita y coleando.

 

Nací para puta o payaso,

escogí lo difícil

-hacer reír a los clientes desahuciados-,

y sigo con mis trucos,

sacando una paloma del refajo.

 

Nací para nada o soldado,

y escogí lo difícil

-no ser apenas nada en el tablado-,

y sigo entre fusiles y pistolas

sin mancharme las manos.

En el programa especial de Nochebuena de TVE de 1980 se censuran dos poemas de Gloria Fuertes. Un equipo de grabación va a su casa un mes antes y la graban mientras lee sus poemas “Dios está en pelotas” y “Brindis cotidiano”, pero cuando llega el día 24 cortan sus lecturas de la edición final, aunque mantienen su nombre en los créditos y en los agradecimientos. A ella le duele mucho, por el retroceso que supone.

Dios está en pelotas

¡Ya está bien,
que se va a helar!
¡Tanto adorar al chaval
y nadie tiene cojones
de darle sus pantalones,
su mochila o su morral!
Tanta mirra y tanto incienso
y Él desnudito en el pienso…
pienso que nadie le quiere.
Su tiritera me hiere
en esta noche tan puta.
¡Muchachos, traed viruta,
vamos a hacer una hoguera,
antes de que se nos muera
de frío la Salvación!
Dejaros ya de misa y de litúrgica idiota
que Dios está en pelotas
desde que vino al portal.
Callaros si le queréis, que le da frío la guerra.
Juntad todas las banderas,
y haced una colcha loca,
porque Dios
está en pelotas.

Gloria entabla una fuerte amistad con la cantautora Mari Trini, de la que llega a estar muy enamorada. Ella va a sus conciertos y Mari Trini a sus recitales, salen juntas de fiesta y Gloria llega a escribir un poema sobre la cantante y ésta dedica su canción “Una casa en el aire” en la presentación de su disco Por ti, en 1978 (que ya se rumoreaba que iba dedicada a Gloria). La suya es una amistad casi secreta. Años más tarde, Mari Trini la acompañará en su lecho de muerte, en una habitación del Hospital de la Princesa, tocándole la guitarra y cantándole de cerca hasta el final. Las dos solas.

Con los ojos muy claros
con ideas muy claras
pantalones ceñidos
y corazón de luz,
ilumina a su España
con su luz de otro sitio,
cuando canta y encanta
desde el Norte hasta el Sur.

Cuando canta,
los tigres lloran
los ángeles sonríen
los ciegos ven.

Cuando canta,
los amantes lloran
los amantes aman,
los versos se encienden,
la prosa se apaga;
esta niña que se llama Mari Trini
cuando canta,
la verdad reluce,
la maldad se espanta cuando canta
cuando Mari Trini canta
¡hasta Dios se levanta!

cuando Mari Trini canta.

VII. NO BASTA CON SER POETA. De cuando Gloria se mudó a vivir a todas las casas de España

No tengo memoria

No tengo memoria, esto es positivo,

no me permite mentir.

No tengo memoria, esto es negativo,

no puedo ser culta,

sigo condenada a ser inteligente a palo seco.

Gloria siente en todo momento cariño por los humoristas Martes y Trece y por la imitación que hace de ella Millán Salcedo. Lo entiende como una exageración de su figura, de su personaje. Lo que lleva peor es cuando la gente intenta lucrarse usando sus formas, su imagen, su poesía.

Durante sus años finales, Gloria vive como si no tuviera dinero. Siempre pide a sus amistades que le lleven cosas. Sus amigos le llevan Whisky, tabaco y comida. “Para que no gaste”, dicen. Sufre continuas migrañas y pasa más tiempo dentro de su casa que nunca.

A Gloria le detectan un cáncer de pulmón en agosto de 1998. Muere el 27 de noviembre. Al día siguiente se organiza una manifestación -llena de gente joven- que va desde Lavapiés hasta la Academia de la Lengua (que tanto la había ignorado), reivindicando su vida y su poesía.

Pese a lo pedigüeña que se había vuelto en sus últimos años, en la lectura de su testamento se descubre que sí que tenía dinero, y bastante. Había donado toda su fortuna a la asociación benéfica La Ciudad de los Muchachos. Más de cien millones de pesetas.

Autobio

Nací a muy temprana edad.
Dejé de ser analfabeta a los tres años,
virgen, a los dieciocho,
mártir, a los cincuenta.

Aprendí a montar en bicicleta,
cuando no me llegaban
los pies a los pedales,
a besar, cuando no me llegaban
los pechos a la boca.
Muy pronto conseguí la madurez.

En el colegio,
la primera en Urbanidad,
Historia Sagrada y Declamación.]
Ni Álgebra ni la sor Maripili me iban.
Me echaron.
Nací sin una peseta. Ahora,
después de cincuenta años de trabajar,
tengo dos.

VIII. Y UN BESO, MUY DE TARDE EN TARDE. De cuando el amor y la poesía de Gloria pasaron a flotar en el aire.

Carta explicatoria de gloria

Queridos lectores:

Os pido excusas y excusados
y os insinúo que me perdonéis
por estas entregas diurnas
que vendo entregándoos últimamente.
Más siento yo que vosotros
que mis versos hayan salido a su puta madre;
más siento yo que vosotros,
lo que me han dolido al salir,
quiero decir, la causas por la que,
me nacieron tan alicaídos y lechosos.

No soy pesimista;
soy un manojo de venas desplegadas
que apenas puede aguantar el temporal.

Me pagan y escribo.

Me pegan y escribo,
me dejan de mirar y escribo,
veo a la persona que más quiero con otra y escribo.

Sola en la sala,

llevo siglos, y escribo

juego pierdo y escribo

lucho gano y escribo

tengo sed y escribo

lloro lo bebo y escribo

hago reír y escribo.

De pronto me viene alguien y escribo.

Me viene la indiferencia y escribo.
Lo mismo me da todo y escribo.

No me escriben y  escribo.
Parece que me voy a morir y escribo.

Este libro está escrito día a día,

a ratos perdidos,

a amigos perdidos.

Los poemas (¿son poemas?)

no tienen orden ni concierto,

-sé que a veces desconcierto-

pero están escritos con cierto

amor.

Esto no es un libro, es una mujer.

¡Gracias Ana!

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