LOS PASOS DEL AMOR Y LA CAPACIDAD DE AMAR

los-pasos-del-amor-y-la-capacidad-de-amar-600

Todos amamos, pues todos somos capaces de amar. Sin embargo, lo importante no se reduce a amar, sino, fundamentalmente, a saber gestionar una relación de amor. En el transcurso de este libro, te vas a encontrar con los siete pasos del amor; la clave principal de la experiencia afectiva. Al conocerlos, estarás en posición de descubrir en cuál de ellos te encuentras, reflexionar sobre la forma en la que has venido gestionando hasta el momento y asumir de la forma más asertiva los que vendrán a continuación.

Te aseguro que cuando termines la lectura de estos pasos reconocerás con más certeza si eres poseedor del “visado para viajar al país del amor” y, de no ser así, sabrás cuáles son los requisitos que aun te hacen falta para poder obtenerlo.

Sigue leyendo

Anuncios

REALITY TRANSURFING. EL ESPACIO DE LAS VARIANTES

51MbLHujJsL._SX325_BO1,204,203,200_

Sin duda alguna, tú, como las demás personas, quieres vivir en la abundancia y llevar una vida cómoda, sin enfermedades ni conmociones. Sin embargo, la vida obra a sus anchas y te maneja a su gusto como si fueras un barco de papel en el caudal.

Este libro trata de cosas muy extrañas y extraordinarias, tan chocantes que cuesta creerlas. Pero tu fe no es necesaria. ¿Has podido conseguir grandes logros actuando dentro de los márgenes de la ideología tradicional? Aquí están expuestos los métodos que te ayudarán a comprobar todo personalmente. Es entonces cuando se derrumbará tu concepción del mundo. Sigue leyendo

COACHING PARA EL ÉXITO

81LlK-cuwxL.jpg

Un pequeño cambio puede tener un impacto enorme en tu vida. Este libro es el proyecto de la vida que siempre soñaste. Practica cada uno de los 101 consejos que Talane te da en él y los resultados te parecerán asombrosos. Entretanto, pásatelo bien.
Eres el dueño y el creador de tu propio destino. Puede que ya tengas una idea clara de lo que quieres en la vida, o puede que estés en medio de la confusión. No importa en qué punto comiences. De hecho, es probable que sea mejor si no tienes ninguna idea, porque no limitarás innecesariamente tus opciones. Puede que te preguntes si llevar a cabo este proceso es apropiado para ti. Prueba y verás. Sigue leyendo

EL HOMBRE EN BUSCA DEL SENTIDO

39662608_hh10ss.jpg

No se trata de un relato de hechos y sucesos, sino las experiencias personales, experiencias que millones de seres humanos han sufrido una y otra vez. Es la historia íntima de un campo de concentración contada por uno de sus supervivientes. No se ocupa de los grandes horrores que ya han sido suficiente y prolíficamente descritos (aunque no siempre y no todos los hayan creído), sino que cuenta esa otra multitud de pequeños tormentos. En otras palabras, pretende dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿Cómo incidía la vida diaria en un campo de concentración en la mente del prisionero medio?

Los que hemos vuelto de allí gracias a multitud de casualidades fortuitas o milagros -como cada cual prefiera llamarlos- lo sabemos bien: los mejores de entre nosotros no regresaron. Sigue leyendo

CUENTOS DE AMIGAS

a74957a07e678b107e438c1486ea01d1b93a0c85

De las tres vivencias más intensas que conozco: la amistad, el amor y la maternidad (por orden de aparición en escena), solo una vino precedida y preparada por la literatura. Como todo el mundo, acogí el amor saturada de ideas previas, de modelos, de escenas de ficción. Las primeras experiencias propias me sirvieron para iniciar un diálogo entre vida y literatura que sigue siendo el hilo conductor de mi existencia: lo leído sirve para mejor entender lo vivido y esto a su vez traduce lo leído a términos personales; uno y otro se iluminan mutuamente, se matizan, se comparan, se corrigen, se contradicen a veces.

La amistad, en cambio, cuando irrumpió deslumbrándome, a los diecisiete años, me tomó desprevenida: la relación que entablé con una chica portuguesa de mi edad, a la que conocí en París, y que iba a ser mi mejor amiga hasta los veintitantos, no se parecía en casi nada a ninguno de los libros que yo leía por entonces.

Tampoco encontré referentes literarios a los que acogerme cuando años más tarde fui madre, como no los había tenido, por cierto, para ayudarme a entender a mi propia madre y mi relación con ella. Esas obras que no existían o yo no conocía, las eché cruelmente de menos. Y de esa nostalgia iban a surgir muchos libros. Los que busqué como lectora, y terminé encontrando. Los que he escrito como autora, o algunos de ellos, en los que la relación entre amigas y entre madres e hijas ocupa un lugar importante.

Éste es un libro en el que solo participan mujeres, y quiero explicar por qué. ¿Acaso la literatura no es ficción?, me dijeron algunos, reprochándome que no hubiera incluido a autores varones. ¿Acaso la creación de personajes no está basada en la empatía? ¿Por qué dar prioridad a quienes han vivido una determinada experiencia, sobre quienes pueden imaginarla?… Es un argumento impecable en teoría; lo malo es que la práctica, es decir, la historia de la literatura, lo contradice. Claro está que los escritores varones pueden describir un embarazo desde el punto de vista de la madre, o crear novelas, tragedias, comedias, poemas, que giren en torno a una madre y una hija, o sobre hermanas, amigas, amantes, enemigas, maestra y discípula… Pueden. Pero lo cierto es que en toda la historia de la literatura casi nunca lo han hecho. En la literatura escrita por varones, las madres son escasas y tienden, me parece, a ser pitadas como seres angelicales o diabólicos más que como seres humanos complejos y lo que se representa de ellas es su relación con sus hijos varones más que con las hijas. En cuanto a las amigas, simplemente no existen.

Ésa era al menos mi impresión como lectora, pero como no soy especialista, he querido corroborarla consultando un Diccionario de temas y motivos de la literatura universal. Me ha parecido interesantísimo lo que he encontrado. Primero: los tipos humanos definidos por características que no son, en principio, ni masculinas ni femeninas, como la misantropía o la avaricia, se encarnan casi únicamente en varones. Segundo: los personajes femeninos que recoge el Diccionario son mucho menores en número que los masculinos, lo que no significa que la literatura universal aparezcan menos mujeres que varones, sino que la gama de papeles que representan es mucho más reducida: la bella indiferente, la seductora diabólica, la prostituta de buen corazón, la esposa difamada, y poco más. Todas ellas tienen una cosa en común: son definidas según su relación con los varones.  Y en efecto, repasando mis lecturas de los últimos años, encuentro que el personaje femenino con sus propios proyectos, su propio punto de vista, y relaciones importantes con otras mujeres (madre, amigas, hermanas, hijas…), ese personaje es una creación nueva, que aparece a finales del siglo XIX y se desarrolla en el XX, por obra y gracia de las escritoras.

El motivo por el que he querido hacer una antología solo de escritoras ha sido mi voluntad de reconocer esta deuda histórica: si no fuera por la irrupción de numerosas mujeres en el campo de la escritura, dudo mucho que las relaciones entre mujeres hubieran adquirido el rango de tema literario. Es cierto que ha habido autores varones que las han tratado, pero creo que ello, a parte de ser bastante excepcional, solo se ha producido cuando, y porque, el tema en cuestión había  sido ya introducido en la literatura, y lo había sido, repito, por autoras. Solo cuando numerosas escritoras empiezan a reflejar en sus libros ciertas vivencias femeninas se integran, éstas en la tradición literaria, un acervo común al que los escritores varones pueden luego recurrir para escribir a su vez sobre los temas en cuestión.

Y entro aquí en mi segundo motivo, que es romper una lanza a favor de la literatura escrita por mujeres. Una literatura que es a la vez sobrestimada en cuanto a la cantidad se refiere, y subestimada en lo tocante a su calidad.

Aunque el título, por fuerza breve, no puede reflejarlo, mi propósito, y mi criterio en la selección de textos, ha sido que por estas páginas desfilasen no solo amigas, sino también compañeras, amantes, rivales, colegas, maestras y discípulas… Pero ante todo, amigas, pues creo que para las mujeres, y tal vez especialmente aquí y ahora -en los países desarrollados, a principios del siglo XXI-, la amistad tiene un papel primordial. Es difícil generalizar, pero me parece que así como los hombres rivalizan con los otros hombres y encuentran su sustento emocional en las mujeres, éstas, sobre todo cuando han salido del marco de la familia tradicional, buscan en las amigas el apoyo y la comunicación  que no siempre les da una pareja masculina, pareja, además, mucho más inestable hoy que en el pasado. Y no sigo, porque sobre esto no soy yo sino las autoras de los relatos las que deben expresarse: Rosa Chacel, Carmen Martín Gaite, Josefina Aldecoa, Cristina Peri Rossi, Cristina Fernández Cubas, Soledad Puértolas, Nuria Amat, Lucía Etxebarria y Espido Freire. Otras los han escrito expresamente para este libro: Esther Tusquets, Paloma Díaz-Mas, Clara Sánchez, Juana Salabert, Flavia Company y Luisa Castro. Por estas páginas desfilan confidentes, amantes, vecinas cuya amistad no resiste la diferencia de clases…, o simplemente amigas, con todo lo que ello implica de cariño, ayuda, admiración…, pero también de rivalidades, simbiosis enfermizas y traiciones.

¿Literatura de mujeres? Sí: estas escritoras tienen en común el haber renovado la literatura tradicional, cuyos personajes femeninos eran muy pocos. Literatura de mujeres, pues, pero no «sobre mujeres» (sino sobre seres humanos, accidentalmente femeninos) ni «para mujeres» (¿por qué no habrían de leerla los varones, igual que nosotras leemos tantas obras donde ellos son los protagonistas?), ya que apela potencialmente a todas y todos.

 

7 MÁXIMAS PARA LEER UN LIBRO POR SEMANA

_4pretextoscubiertaschmid2_6931e66f-tile.jpg

Sois muchos los que a menudo me preguntáis cómo hago para encontrar tiempo para leer un libro por semana. Lo cierto es que mi tiempo es exactamente igual que el tuyo: veinticuatro horas, ni una más ni una menos. Aunque no sigo un método ortodoxo, que los hay, (como por ejemplo Jorge Jiménez “cómo leer libros efectivamente”), si tengo algunas máximas con respecto a cómo utilizo mi tiempo con respecto a la lectura. Si te interesa, te invito a seguir leyendo… Sigue leyendo