DE LA FORTUNA DE LA AMISTAD

_4pretextoscubiertaschmid2_6931e66f

Tú, ya eres en presente… Ojalá pudieses verte a través de mis ojos y entonces jamás volverías a dudar. De una sensibilidad tan preciosa que conmueve. Y de una fuerza para sostenerte que lejos de menoscabar, empodera a todo el que está a tu lado. Gracias por tu sabiduría. Por la magia en cualquier espacio que compartimos: virtual, real, imaginario, onírico… Por tu capacidad para emocionarte y emocionarme, y que tanto admiro. Lo vi en tus ojos el primer día. Por traspasarme la piel.

Gracias por regalarme tanta belleza y por la fortuna de esta amistad. Tú, siempre en mi mundo de las ideas. Se llama… Sigue leyendo

Anuncios

¿TE ACUERDAS?

26855749_1592473897512301_1700080763_n¿Te acuerdas cuando arrancábamos los artículos de Pérez-Reverte, Marías, Carmen Posadas… del magazine? ¿Cuando los compartíamos subrayados? ¿Cuando llegábamos con el mismo artículo de la mano, emocionados, porque describía a la perfección justamente lo que estábamos viviendo? ¿Cuando hacíamos nuestras sus frases magistrales para poder explicar aquello para lo que nosotros aun no teníamos palabras? ¿Cuando los utilizábamos para nuestras cartas, para tratar de entender aquello que nos inquietaba? ¿Para tratar de sentirnos menos raros y más especiales? ¿Te acuerdas?

Sigue leyendo

COCO

coco-155051069-large

Hace unos días pude ver la última película de Pixar, Coco. Dirigida por Lee Unkrich y Adrián Molina, e inspirada en una de las más antiguas tradiciones mexicanas: el día de los muertos.

Y es que, una vez más, Pixar no da puntada sin hilo. La cinta está llena guiños a personajes de la cultura mexicana, y otros detalles homenaje a la propia productora y sus películas; eso, sin hablar del típico viaje emocional que me dejó, al final, justo donde querían. Menos mal que la música, el colorido y el mensaje que se oculta detrás de todo ello, para mi, merece la pena. O quizás es que las lágrimas no me dejaron ver otra cosa.  Sigue leyendo

YO, CONFIESO

Siempre tuve dificultades para compartir información (vale, quizás no siempre; en los últimos años). Tenía una sensación terrible de escasez. De abundancia de escasez, puesto que, al menos por esta parte del mundo, todo es abundante. Entonces no lo sabía.

Me parecía que cuanto menos compartiera más tendría. Que cuanto más información me guardase menos competencia. Como si la información fuera de mi propiedad. Como si no existiera la ley del karma. Entonces no lo sabía.

Mi miedo. La sensación de no ser suficiente. La falta de seguridad, habría de compensarla de alguna manera: leer, aprender, vivenciar, experimentar… a veces de forma compulsiva, para después utilizarla en mis talleres, conferencias, cursos, consultas y terapias, pero no de forma altruista. Siempre con recelo, con miedo, con temor. No sabía que solo hay dos maneras de estar en el mundo, desde el amor o desde el miedo, y que yo estaba viviendo (por decir algo) desde esta segunda forma.

Afortunadamente me di cuenta, la vida se encargó de ello. No le puedo estar más agradecida por ello. Entonces pensé la forma de hacer las paces con el mundo. Pocos días después publiqué la primera entrada en Biblioterapeuta, hace ya más de tres años.

Ahora ya sabes que Biblioterapeuta nace como un ejercicio terapéutico, de la necesidad de romper con antiguas creencias. De vivir desde el amor. De hallar la forma de compartir. De poner a tu servicio muchos de los libros que voy leyendo, con sus estrategias, sus ejercicios, sus cambios de paradigma, sus ideas y recursos para mejorar tu calidad de vida.

Muchas gracias por acompañarme durante estos tres años y de formar parte de la tribu de los que amamos los libros y sentimos pasión por la lectura. Gracias por dejarme acompañarte en tu proceso de desarrollo personal y gracias también a ti, porque tú, sin saberlo, formas parte del mío.

Estos son los libros que han formado parte de una o varias entradas de los más de cincuenta lunes del pasado 2017:

2017

Gracias. Gracias. Gracias.

ESTE PUEDE SER TU MEJOR AÑO

9788492801770Cada año, todo el mundo, la mayoría de las personas festejamos el mismo ritual de Año Nuevo. No me estoy refiriendo al ritual  de ir de fiesta, bailar, beber o estar con nuestros seres queridos. Tampoco me refiero a reflexionar sobre nuestro pasado o estar agradecido por lo que tenemos en nuestras vidas. Me estoy refiriendo a la tradición del típico propósito de cambio que hacemos en Año Nuevo, a nuestra promesa de hacer algo diferente. Tanto si nos proponemos mejorar nuestra economía, nuestras relaciones, nuestro aspecto o nuestro trabajo, lo que todos compartimos es un deseo común: hacer que este año sea mejor que el anterior.

Entonces, ¿qué sucede? ¿Por qué se desvanece tan pronto nuestro propósito? ¿Por qué la mayoría de las personas no conseguimos alcanzar nuestras metas? ¿Por qué en febrero ya hemos olvidado o abandonado gran parte de las mismas? ¿Es que ya no nos interesan las cosas que tan importantes nos parecían el 1 de enero? ¿Hemos tirado la toalla y nos hemos rendido, o fracasamos simplemente porque nunca ponemos en el lugar apropiado nuestros planes, su estructura y los medios que necesitamos? ¿Qué pasaría si este año fuera distinto? Sigue leyendo

X

9788467047431Muchísimas gracias por tu interés en mi libro.

  1. Prefiero un solo segundo muriendo contigo, que vivir toda la eternidad.
  2. Todo el mundo se cree que se ha enamorado alguna vez. Hasta que se enamora alguna vez.
  3. El miedo es eso que te pasa por dentro cuando estás a punto de hacer lo que tienes que hacer.
  4. Una hábito es una frecuencia que nos gusta. Y un vicio es una frecuencia que nos hace mal.
  5. Hay amores de película y hay amores de spot.  Amores de largometraje y amores que a penas llegan a los veinte segundos. Y sin embargo, aun así, algunos spots son más bellos que millones de películas juntas.
  6. El liderazgo no consiste solo en saber hacia donde dirigir las naves, sino también en escoger quién se quedará en el puerto y sobre todo a bordo de qué se navegará.
  7. El amor del bueno se demuestra solo en tres momentos clave: en el fracaso, en la enfermedad y en el perdón.
  8. Un detalle es algo muy muy grande que aparentemente es muy muy pequeño.
  9.  El amor que sientes por alguien debería morir con ese alguien.
  10. Todo suma. Lo bueno, lo malo y lo regular.

No quisiera hacerte perder el tiempo, así que si ninguno de estos diez fragmentos te convence, te recomiendo que ni lo abras y leas otro. Son tantos los libros para el poco tiempo que hay… Sigue leyendo