REALITY TRANSURFING. EL ESPACIO DE LAS VARIANTES

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Sin duda alguna, tú, como las demás personas, quieres vivir en la abundancia y llevar una vida cómoda, sin enfermedades ni conmociones. Sin embargo, la vida obra a sus anchas y te maneja a su gusto como si fueras un barco de papel en el caudal.

Este libro trata de cosas muy extrañas y extraordinarias, tan chocantes que cuesta creerlas. Pero tu fe no es necesaria. ¿Has podido conseguir grandes logros actuando dentro de los márgenes de la ideología tradicional? Aquí están expuestos los métodos que te ayudarán a comprobar todo personalmente. Es entonces cuando se derrumbará tu concepción del mundo. Sigue leyendo

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EL HOMBRE EN BUSCA DEL SENTIDO

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No se trata de un relato de hechos y sucesos, sino las experiencias personales, experiencias que millones de seres humanos han sufrido una y otra vez. Es la historia íntima de un campo de concentración contada por uno de sus supervivientes. No se ocupa de los grandes horrores que ya han sido suficiente y prolíficamente descritos (aunque no siempre y no todos los hayan creído), sino que cuenta esa otra multitud de pequeños tormentos. En otras palabras, pretende dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿Cómo incidía la vida diaria en un campo de concentración en la mente del prisionero medio?

Los que hemos vuelto de allí gracias a multitud de casualidades fortuitas o milagros -como cada cual prefiera llamarlos- lo sabemos bien: los mejores de entre nosotros no regresaron. Sigue leyendo

LOS CUATRO ACUERDOS. La domesticación y el sueño del planeta

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Lo que ves y escuchas ahora mismo no es más que un sueño. En este mismo momento estás soñando. Sueñas con el cerebro despierto. Soñar es la función principal de la mente, y la mente sueña veinticuatro horas al día. Sueña cuando el cerebro está despierto y también cuando está dormido.

Los seres humanos soñamos todo el tiempo. Antes de que naciésemos, aquellos que nos precedieron crearon un enorme sueño externo que llamaremos el sueño del planeta, hecho de miles de millones de sueños más pequeños. El sueño del planeta incluye todas las reglas de la sociedad, sus creencias, sus leyes, sus religiones, sus diferentes culturas y maneras de ser, sus gobiernos, sus escuelas…

El sueño externo tiene tantas reglas que, cuando nace un niño, captamos su atención para introducir estas reglas en su mente, por medio de la repetición. Así es como aprendimos todo lo que sabemos. Sigue leyendo

EL PODER CONTRA LA FUERZA

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Imagínate que tuvieras acceso a una simple respuesta de sí o no a cualquier pregunta que desearas hacer. Una respuesta cuya veracidad pudiera ser demostrable para cualquier pregunta. Piénsalo. “¿Está saliendo con otra persona?” (¿sí o no?) o “¿Vale la pena que siga esta carrera?” (¿sí o no?). ¿Qué tal si todo el mundo tuviera acceso a estas respuestas? El mundo, tal y como lo conocemos, cambiaría irrevocablemente hasta lo más profundo de sus raíces. Sigue leyendo. El futuro empieza ahora… Sigue leyendo

EL SECRETO DE LA VIDA

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Hace tiempo, mi más querido amigo, que el corazón me pedía que te escribiese. Ni él ni yo sabíamos sobre qué, pues no era sino un vehementísimo anhelo de hablar confidencialmente contigo y no con otro.

Muchas veces me has oído decir que, cada nuevo amigo que ganamos en la carrera de la vida, nos perfecciona y enriquece, más aún que por lo que de él mismo nos da, por lo que de nosotros mismos nos descubre. Sigue leyendo

PÁJAROS AZULES. 21 REFLEXIONES

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¿Qué tal si les pides que vengan a verte? No tienes que hacerlo con palabras; díselo con la mente y el corazón, y te oirán. Diles que les quieres, que son hermosos y que no les harás daño. Y si de verdad sientes lo que dices, vedrán a ti. Solo extiende los brazos para que tengan un lugar donde posarse.

Y allí se sentaron, riendo y jugueteando con los pájaros azules… Sigue leyendo

MUJERES QUE CORREN CON LOS LOBOS

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Viví mi vida como una criatura disfrazada. Tal como habían hecho mis parientes y amigas, mayores que yo, me contoneaba-tambaleaba sobre zapatos de tacón y me ponía vestido y sombrero para ir a la iglesia. Pero mi espléndida cola asomaba a menudo por debajo del dobladillo de la falda y movía tanto las orejas que el sombrero me caía por lo menos sobre los ojos y, a veces, hasta cruzaba volando la habitación.

La sombra de la Mujer Salvaje acecha todavía a nuestra espalda de día y de noche… Sigue leyendo