LOS PASOS DEL AMOR Y LA CAPACIDAD DE AMAR

los-pasos-del-amor-y-la-capacidad-de-amar-600

Todos amamos, pues todos somos capaces de amar. Sin embargo, lo importante no se reduce a amar, sino, fundamentalmente, a saber gestionar una relación de amor. En el transcurso de este libro, te vas a encontrar con los siete pasos del amor; la clave principal de la experiencia afectiva. Al conocerlos, estarás en posición de descubrir en cuál de ellos te encuentras, reflexionar sobre la forma en la que has venido gestionando hasta el momento y asumir de la forma más asertiva los que vendrán a continuación.

Te aseguro que cuando termines la lectura de estos pasos reconocerás con más certeza si eres poseedor del “visado para viajar al país del amor” y, de no ser así, sabrás cuáles son los requisitos que aun te hacen falta para poder obtenerlo.

Sigue leyendo

Anuncios

CUENTOS DE AMIGAS

a74957a07e678b107e438c1486ea01d1b93a0c85

De las tres vivencias más intensas que conozco: la amistad, el amor y la maternidad (por orden de aparición en escena), solo una vino precedida y preparada por la literatura. Como todo el mundo, acogí el amor saturada de ideas previas, de modelos, de escenas de ficción. Las primeras experiencias propias me sirvieron para iniciar un diálogo entre vida y literatura que sigue siendo el hilo conductor de mi existencia: lo leído sirve para mejor entender lo vivido y esto a su vez traduce lo leído a términos personales; uno y otro se iluminan mutuamente, se matizan, se comparan, se corrigen, se contradicen a veces.

La amistad, en cambio, cuando irrumpió deslumbrándome, a los diecisiete años, me tomó desprevenida: la relación que entablé con una chica portuguesa de mi edad, a la que conocí en París, y que iba a ser mi mejor amiga hasta los veintitantos, no se parecía en casi nada a ninguno de los libros que yo leía por entonces.

Tampoco encontré referentes literarios a los que acogerme cuando años más tarde fui madre, como no los había tenido, por cierto, para ayudarme a entender a mi propia madre y mi relación con ella. Esas obras que no existían o yo no conocía, las eché cruelmente de menos. Y de esa nostalgia iban a surgir muchos libros. Los que busqué como lectora, y terminé encontrando. Los que he escrito como autora, o algunos de ellos, en los que la relación entre amigas y entre madres e hijas ocupa un lugar importante.

Éste es un libro en el que solo participan mujeres, y quiero explicar por qué. ¿Acaso la literatura no es ficción?, me dijeron algunos, reprochándome que no hubiera incluido a autores varones. ¿Acaso la creación de personajes no está basada en la empatía? ¿Por qué dar prioridad a quienes han vivido una determinada experiencia, sobre quienes pueden imaginarla?… Es un argumento impecable en teoría; lo malo es que la práctica, es decir, la historia de la literatura, lo contradice. Claro está que los escritores varones pueden describir un embarazo desde el punto de vista de la madre, o crear novelas, tragedias, comedias, poemas, que giren en torno a una madre y una hija, o sobre hermanas, amigas, amantes, enemigas, maestra y discípula… Pueden. Pero lo cierto es que en toda la historia de la literatura casi nunca lo han hecho. En la literatura escrita por varones, las madres son escasas y tienden, me parece, a ser pitadas como seres angelicales o diabólicos más que como seres humanos complejos y lo que se representa de ellas es su relación con sus hijos varones más que con las hijas. En cuanto a las amigas, simplemente no existen.

Ésa era al menos mi impresión como lectora, pero como no soy especialista, he querido corroborarla consultando un Diccionario de temas y motivos de la literatura universal. Me ha parecido interesantísimo lo que he encontrado. Primero: los tipos humanos definidos por características que no son, en principio, ni masculinas ni femeninas, como la misantropía o la avaricia, se encarnan casi únicamente en varones. Segundo: los personajes femeninos que recoge el Diccionario son mucho menores en número que los masculinos, lo que no significa que la literatura universal aparezcan menos mujeres que varones, sino que la gama de papeles que representan es mucho más reducida: la bella indiferente, la seductora diabólica, la prostituta de buen corazón, la esposa difamada, y poco más. Todas ellas tienen una cosa en común: son definidas según su relación con los varones.  Y en efecto, repasando mis lecturas de los últimos años, encuentro que el personaje femenino con sus propios proyectos, su propio punto de vista, y relaciones importantes con otras mujeres (madre, amigas, hermanas, hijas…), ese personaje es una creación nueva, que aparece a finales del siglo XIX y se desarrolla en el XX, por obra y gracia de las escritoras.

El motivo por el que he querido hacer una antología solo de escritoras ha sido mi voluntad de reconocer esta deuda histórica: si no fuera por la irrupción de numerosas mujeres en el campo de la escritura, dudo mucho que las relaciones entre mujeres hubieran adquirido el rango de tema literario. Es cierto que ha habido autores varones que las han tratado, pero creo que ello, a parte de ser bastante excepcional, solo se ha producido cuando, y porque, el tema en cuestión había  sido ya introducido en la literatura, y lo había sido, repito, por autoras. Solo cuando numerosas escritoras empiezan a reflejar en sus libros ciertas vivencias femeninas se integran, éstas en la tradición literaria, un acervo común al que los escritores varones pueden luego recurrir para escribir a su vez sobre los temas en cuestión.

Y entro aquí en mi segundo motivo, que es romper una lanza a favor de la literatura escrita por mujeres. Una literatura que es a la vez sobrestimada en cuanto a la cantidad se refiere, y subestimada en lo tocante a su calidad.

Aunque el título, por fuerza breve, no puede reflejarlo, mi propósito, y mi criterio en la selección de textos, ha sido que por estas páginas desfilasen no solo amigas, sino también compañeras, amantes, rivales, colegas, maestras y discípulas… Pero ante todo, amigas, pues creo que para las mujeres, y tal vez especialmente aquí y ahora -en los países desarrollados, a principios del siglo XXI-, la amistad tiene un papel primordial. Es difícil generalizar, pero me parece que así como los hombres rivalizan con los otros hombres y encuentran su sustento emocional en las mujeres, éstas, sobre todo cuando han salido del marco de la familia tradicional, buscan en las amigas el apoyo y la comunicación  que no siempre les da una pareja masculina, pareja, además, mucho más inestable hoy que en el pasado. Y no sigo, porque sobre esto no soy yo sino las autoras de los relatos las que deben expresarse: Rosa Chacel, Carmen Martín Gaite, Josefina Aldecoa, Cristina Peri Rossi, Cristina Fernández Cubas, Soledad Puértolas, Nuria Amat, Lucía Etxebarria y Espido Freire. Otras los han escrito expresamente para este libro: Esther Tusquets, Paloma Díaz-Mas, Clara Sánchez, Juana Salabert, Flavia Company y Luisa Castro. Por estas páginas desfilan confidentes, amantes, vecinas cuya amistad no resiste la diferencia de clases…, o simplemente amigas, con todo lo que ello implica de cariño, ayuda, admiración…, pero también de rivalidades, simbiosis enfermizas y traiciones.

¿Literatura de mujeres? Sí: estas escritoras tienen en común el haber renovado la literatura tradicional, cuyos personajes femeninos eran muy pocos. Literatura de mujeres, pues, pero no «sobre mujeres» (sino sobre seres humanos, accidentalmente femeninos) ni «para mujeres» (¿por qué no habrían de leerla los varones, igual que nosotras leemos tantas obras donde ellos son los protagonistas?), ya que apela potencialmente a todas y todos.

 

EDUCAR PARA AMAR LA VIDA

43698340_289231308353750_4880103946665852928_n

Tenemos que educar para la vida, pero, sobre todo, tenemos que educar para amar la vida, que significa iluminar las delicias del vivir, para que hijos y alumnos quisieran vivir su propia historia de amor con la vida. Hacer que la encuentren tan atractiva que no tengan otro remedio que rendirse a ella y ponerse a su servicio.

Si eres padre/madre o maestro/maestra, tienes que hacerte esta pregunta: ¿Cómo ves la vida, como un regalo o como una carga? Sigue leyendo

VOLVER AL AMOR

volver-al-amor-marianne-williamson-D_NQ_NP_126621-MLA20803826612_072016-F

Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural.

Volver al amor se refiere a la práctica del amor, como fuerza y no como debilidad, como cotidiana respuesta a las dificultades que afrontamos. ¿De qué manera puede ser el amor una solución práctica? Este libro está concebido para que constituya una guía de la milagrosa aplicación del amor como un bálsamo para todas las heridas. El amor es una fuerza poderosa, la curación, la Respuesta. Sigue leyendo

DISCIPLINA SIN LÁGRIMAS

ZEB-B0704523Antes de leer este libro: una pregunta. ¿Estás dispuesto al menos a considerar un enfoque distinto de la disciplina? ¿Aceptarás un punto de vista orientado a alcanzar tu objetivo inmediato —lograr que tus hijos hagan lo correcto en el momento adecuado—, amén de tu objetivo más a largo plazo —ayudarles a ser buenas personas, felices, prósperos, amables, responsables e incluso autodisciplinados? En ese caso, este libro es para ti. Sigue leyendo

10 CUENTOS SOBRE LA MUERTE PARA NIÑOS (Y NO TAN NIÑOS)

44224971_1437913416341562_2684361363228196864_n.pngPara muchas personas de nuestra sociedad, la muerte es tabú, un tema del que rara vez se habla. Aunque cuando gozamos de buena salud, no solemos reflexionar sobre ello, nos encontramos en un mundo hermoso pero del que también forman parte la enfermedad, la discapacidad y la muerte. No deberíamos ocultar ni olvidar esta realidad. Para poder soportar el sufrimiento que nos produce la pérdida de personas, funciones, paisajes y cosas a las que nos sentimos afectivamente unidos, es preciso que admitamos desde el principio las condiciones que nos impone el hecho de estar vivos.

Ayuda a trascender el estupor y sinsentido en que nos deja sumidos la muerte de una persona querida.

Sigue leyendo