GLUTEN: EL GERMEN SILENCIOSO

¿Hemos acelerado el deterioro del cerebro con una dieta baja en grasas y alta en carbohidratos? ¿En verdad podemos controlar el destino de nuestro cerebro a través de nuestro estilo de vida, independientemente del ADN que hayamos heredado?

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Dr. DAVID PERLMUTTER. Neurólogo acreditado, miembro del Colegio Estadounidense de Nutrición, miembro fundador y socio del Consejo Estadounidense de Medicina Holística e Integral. Lleva más de 35 años dedicándome al estudio de las afecciones del cerebro. Su trabajo se enfoca en la creación de programas integrales diseñados para mejorar la función cerebral en el caso de personas afectadas por padecimientos devastadores.

¿Hay demasiado invertido en la industria farmacéutica como para siquiera considerar la posibilidad de prevenir, tratar e incluso curar todo un espectro de afecciones cerebrales como el TDAH, la depresión, la ansiedad, el insomnio, el autismo, el síndrome de Tourette, las cefaleas y el Alzheimer, de forma natural y sin medicamentos?

Estas son algunas de la preguntas que el Dr. David Perlmutter intenta desvelar en su libro “Cerebro de pan”. No es que esté de acuerdo con todas y cada una de sus afirmaciones pero, cuando menos, me han hecho reflexionar. 

La dieta y los hidratos de carbono

Si pudieras preguntar a tus abuelos o bisabuelos de qué moría la gente cuando ellos eran jóvenes, es probable que te respondieran: “de viejos”, o quizás, de tuberculosis, cólera o disentería. Sin embargo, no mencionarían enfermedades como diabetes, cáncer, cardiopatía coronaria ni demencia. Hoy en día, muchas de estas enfermedades específicas tienden a ser crónicas y degenerativas. Si hay una preocupación sanitaria que parece eclipsar a todas las demás conforme envejecemos es la de caer presas del Alzheimer o de alguna otra forma de demencia que nos vuelva incapaces de pensar, razonar y recordar.

Hay una gran cantidad de mitos perdurables sobre la serie de trastornos cerebrales degenerativos entre los que se encuentra el Alzheimer:tipos-hidratos-carbono

  1. Es genético,
  2. Es inevitable cuando envejeces,
  3. Es casi un hecho que lo padecerás si vives más de 80 años y
  4. No depende de ti. Come tus vegetales, lávate los dientes, suda de vez en cuando, descansa, no fumes, ríe más. Hay algunos principios de salud que ya son de sentido común y que todos sabemos que debemos practicar de manera rutinaria. Sin embargo, cuando se trata de conservar la salud de nuestro cerebro y facultades mentales, tendemos a pensar que no depende de nosotros.

¡No tan rápido! El destino de tu cerebro no está en manos de tus genes y no es inevitable. Está en la comida que consumes. En la actualidad sabemos que la comida es un modulador epigenético poderoso; es decir, puede modificar nuestro ADN para bien o para mal.  Sí, leíste bien: la disfunción cerebral comienza con el pan de cada día. Lo repetiré porque sé que suena absurdo: los cereales modernos están destruyendo silenciosamente tu cerebro.

En pocas palabras, lo que se conoce como uno de los grupos alimenticios esenciales más queridos, en realidad es una agrupación terrorista que ataca nuestro órgano más preciado: el cerebro.

No hay duda de que uno de los sucesos más grandes y de mayor alcance en la historia del preponderante deterioro cerebral de la sociedad moderna ha sido la introducción del trigo a la dieta humana. Aunque es cierto que nuestros ancestros neolíticos consumían cantidades ínfimas de este cereal, lo que ahora llamamos trigo no se parece casi nada a la escaña silvestre que de vez en vez consumían nuestros antepasados. Y ahí radica el problema: estamos estimulando cada vez más a nuestro organismo con ingredientes que genéticamente no está preparado para consumir.

Es bien sabido hoy día que el sistema digestivo de un porcentaje pequeño de la población es intolerante al gluten, una proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno, pero, ¿es posible que el cerebro de casi toda la gente también reaccione de manera negativa a este ingrediente? El gluten es lo que el Dr. Perlmutter llama el “germen silencioso”, pues puede infligirte daños duraderos sin que te des cuenta.

El gluten

El gluten —palabra del latín que significa “cola” o “pegamento”— es una proteína compuesta que funciona como adhesivo y que aglutina la harina para hacer productos como pan, galletas, pastas horneadas y masa de pizza. Consumes gluten en los productos de trigo, Capturay también se encuentra en otros cereales como el centeno, la cebada, la espelta, el kamut y el trigo quebrado (bulgur). Es la sustancia que permite que los quesos untables y las margarinas conserven su textura suave, e impide que las salsas se cuajen. Por desgracia, el gluten no sólo se encuentra en alimentos hechos a base de trigo, sino en todo tipo de productos inesperados. El gluten se oculta donde menos lo sospechas: está en los sazonadores, en los condimentos y en los cócteles, e incluso en los cosméticos, en la crema para las manos y en los helados. Lo encontramos disfrazado en sopas, endulzantes y productos de soja. Está metido en los suplementos nutricionales y en los medicamentos de marca.

Entender la intolerancia al gluten es saber que puede involucrar a cualquier órgano del cuerpo, aun si el intestino delgado no está comprometido en lo más mínimo.

Cuando le digo a la gente que la intolerancia al gluten representa la peor y más subestimada de las amenazas a la humanidad, casi siempre recibo la misma respuesta: “No puede ser. No toda la gente es sensible al gluten. Claro, si padeces enfermedad celiaca pues sí, pero muy pocas personas la tienen”. Cuando les recuerdo que todos los descubrimientos científicos recientes señalan al gluten como un veneno que detona no sólo demencia sino también epilepsia, cefaleas, depresión, esquizofrenia, TDAH y hasta disminución en la libido, la respuesta es casi siempre la misma: “No entiendo a qué te refieres”. Lo dicen porque lo único que saben del gluten se relaciona con la salud intestinal, mas no con el bienestar neurológico.

La celiaquía es lo que ocurre cuando una reacción alérgica al gluten causa daño específico en el intestino delgado. Una vez que tienes “síndrome del intestino permeable” (la barrera de enterocitos del intestino permite que atraviesen macromoléculas que se incorporan al torrente sanguíneo, pudiendo producir daños en otros órganos), eres más susceptible a volverte alérgico a otros alimentos, y la inflamación constante también te pone en riesgo de desarrollar una enfermedad autoinmune.

La celiaquía puede aparentar ser una “enfermedad nueva”, pero este trastorno se describió por primera vez en el siglo I d. C., ¿en qué momento empezamos a ver la conexión entre la celiaquía y los problemas neurológicos?

Es posible que todos seamos sensibles al gluten desde el punto de vista neurológico. Simplemente no lo sabemos aún porque no hay síntomas evidentes ni pistas que nos indiquen que se está gestando un problema en los confines de nuestro sistema nervioso y en las profundidades de nuestro cerebro. A menos que tengamos un dolor de cabeza o estemos enfrentándonos a un problema neurológico que es más que evidente, es difícil saber qué está pasando allá adentro hasta que es demasiado tarde.

La inflamación

Las personas con celiaquía exhiben una producción elevada de radicales libres, los cuales dañan sus células grasas, sus proteínas y hasta su ADN. Asimismo, pierden la capacidad de producir antioxidantes como resultado de la respuesta del sistema inmune al gluten. En particular se reducen sus niveles de glutatión, un antioxidante importante presente en el cerebro, así como de vitamina E, retinol y vitamina C en la sangre, todos los cuales son claves para mantener los radicales libres a raya. Es como si la presencia del gluten deshabilitara el sistema inmune a tal grado que le impidiera respaldar del todo las defensas naturales del organismo. La reacción del sistema inmune al gluten conlleva la activación de moléculas señalizadoras que básicamente detonan la inflamación.

La inflamación, que como ya sabes es la piedra angular de muchos trastornos neurológicos, se inicia cuando el sistema inmunológico reacciona a la presencia de una sustancia en el cuerpo del individuo. Se desata la cascada inflamatoria que libera toda una serie de sustancias químicas dañinas conocidas como citocinas. Estas se reúnen y pueden atacar el cerebro, pues son fuertes antagonistas de este órgano, dañar su tejido y dejarlo vulnerable a la disfunción y a la enfermedad, sobre todo si el ataque continúa. Se han constatado niveles elevados de estas citocinas en enfermedades como Alzheimer, Parkinson, esclerosis múltiple y hasta autismo.

A continuación puedes echar un vistazo a un sencillo cuestionario que revelará cuáles de tus hábitos pueden estar dañándote en este momento sin que lo sepas. Si crees que estás en algún punto entre cierto y falso, y en realidad contestarías a veces, entonces elige cierto.

  1. Como pan (de cualquier tipo).
  2. Bebo jugo de fruta (de cualquier tipo).
  3. Como más de una porción de fruta al día.
  4. Prefiero agave en lugar de azúcar.
  5. Me quedo sin aire cuando camino.
  6. Mi colesterol está por debajo de 150.
  7. Tengo diabetes.
  8. Tengo sobrepeso.
  9. Como arroz o pasta (de cualquier tipo).
  10. Bebo leche.
  11. No hago ejercicio con regularidad.
  12. Tengo antecedentes familiares de padecimientos neurológicos.
  13. No tomo un suplemento de vitamina D.
  14. Llevo una dieta baja en grasas.
  15. Tomo alguna estatina.
  16. Evito los alimentos altos en colesterol.
  17. Bebo refresco (de dieta o normal).
  18. No bebo vino.
  19. Bebo cerveza.
  20. Como cereal (de cualquier tipo).

Si tus respuestas arrojaron 10 o más asentimientos, estás en la zona de peligro de las afecciones neurológicas graves que pueden prevenirse, mas no siempre curarse una vez que se diagnostican.

Es posible que te estés preguntando si el daño ya estará hecho. No te preocupes, la principal intención es que este libro “Cerebro de pan” te empodere y te equipe con un control remoto para tu cerebro en el futuro. Lo importante es lo que harás de aquí en adelante.

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Si el gluten es tan malo, ¿cómo hemos sobrevivido tanto tiempo consumiéndolo? La respuesta inmediata es que a lo largo de la historia no hemos comido el mismo tipo de gluten que nuestros ancestros que aprendieron a sembrar y a moler el trigo. La producción alimentaria moderna, incluida la bioingeniería, nos ha permitido desarrollar granos que contienen hasta 40 veces más gluten que los que se cultivaban hace apenas unas cuantas décadas. Desde finales de los años setenta del siglo XX sabemos que el gluten se descompone en el estómago en una mezcla de polipéptidos que pueden atravesar la barrera hematoencefálica.

No podemos esperar a que el enorme y complicado sistema de salud se repare por sí mismo, así como no podemos esperar a que el cambio suceda tan rápido como lo necesitamos. Debemos empezar de manera individual, con pequeños cambios en nuestros hábitos diarios que se acumulen en enormes ganancias para nuestro coeficiente de salud, tanto en el presente como en el futuro.

Puede ser que para muchos la salud no sea lo más importante en la vida, pero, sin ella, ninguna otra cosa importa. Y, cuando tienes buena salud, prácticamente todo es posible.

Tu cerebro…

Pesa kilo y medio, y tiene cientos de miles

de vasos sanguíneos.

El número de conexiones que alberga supera

a la cantidad de estrellas en la Vía Láctea.

Podría estar sufriendo en este instante

sin que te des cuenta.

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28 comentarios en “GLUTEN: EL GERMEN SILENCIOSO

  1. Tengo mi hija de 8 años que desde el año y medio padece del asindrome de vómito cíclicos se desconoce su etiología pero los sintomas so los siguientes.
    Comienza con dolor de cabeza y vértigos por 20 minutos, luego comienza a vomitar cada 7minutos por 30 hrs.Yo quisiera saber si esto estaría relacionado con la intolerancia al gluten?.
    Muchas gracias si me pueden contestar.

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    • Hola Verna, sin conocer a tu hija sería muy arriesgado aventurar que su síndrome tuviera que ver con una intolerancia al gluten. Aunque se desconocen las causas del SVC parece que podría estar relacionado con ciertos alimentos y alergias, entre otras cosas. Prueba a no darle gluten durante un tiempo y observa qué pasa. ¡No tienes nada que perder! Un saludo

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    • Hola Verna, te cuento que hace 4 meses como sin gluten, y lo dejé de comer pues encontré una lista de sintomatología de la intolerancia al gluten, en especial la keratosis, que es sequedad de la piel, en especial en las mejillas y detrás de los antebrazos…

      además de falta de resistencia y de tono muscular, y mucho cansancio a la menor actividad…

      la forma que leí para verificar la intolerancia al gluten es como dice Biblioterapeuta, en concreto es hacer dieta sin gluten durante al menos 3 semanas… y ver si algo de la sintomatología comienza a mejorar… luego de esas 3 semanas se come un dia con la dieta habitual que se tenía antes, ese dia se come con gluten, y si la sintomatología vuelve ahí se verifica que es intolerancia al gluten…

      en mi caso hice las 3 semanas sin gluten y comenzaron a mejorar todos mis sintomas, y un dia sin quererlo comí algo que contenía gluten, y me vino el cansancio de golpe, por lo que no tuve que hacer ese dia posterior para verificar.

      es más, si ves que la niña mejora durante esas 3 semanas sin gluten, creo que no sería necesario verificarlo haciendo que lo coma un dia.

      saludos… y ojalá que con la dieta sin gluten mejore!

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  2. Excelente explicacion DR. gracias, me aclaro muchas dudas, tengo SII, Alergias y estoy en control Inmunologico no consumo nada con gluten y he mejorado de mis malestares, gracias por la informacion, EXITOS…………..

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  3. Vergonzoso … es lo que tiene internet, que permite cualquier panfleto pesudocientífico sin aportar n ingún dato, ni estudio, puras hipótesis…. es lo que tiene esta corriente new age…. vamos contra todo y sacamos teorías debajo de la chistera…. un conjunto de memeces sin aportar ningún dato…. el famoso DR…. en fin, dudo de su titulación porque un médico es un científico y como tal sabe que no se pueden lanzar teorías sin datos, que eso si, dan mucha pasta…

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  4. Buen dias, me encanto el articulo.. En mi caso me hice un analisis de alergias y arroje alergia al huevo, pollo, acaros, frutos secos, hongos y camarones, pero no al trigo y la leche, sin embargo cuando los consumo se me inflama el estomago, se me hichan los pies y las manos y me produce estreñimiento y nauseas. Pregunta: se debera a intolerancia al gluten? Gracias

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  5. Hola, te invito a que te unas al grupo de Facebook: celiacos y celiacas de argentina: https://www.facebook.com/groups/celiacosyceliacasdeargentina/ saludos! + de 33.000 miembros!
    acá encontraras un grupo humano donde se comparten recetas, noticias, consultas, historias personales, asociadas a la celiaquia
    ustedes forman celiacos y celiacas de argentina, es un lugar de encuentro libre y armonioso dedicado a hacernos la vida mas fácil y encontrar y dar a los demás un poco de uno, bienvenidos!
    http://www.cycdeargentina.com.ar (re lanzamiento, pronto)
    Celiacos y celiacas de argentina

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  6. Lo único que no me cuadra es lo que insinúa sobre la fruta, ¿la considera nociva?

    Hay algunos nutricionistas que así lo piensan, debido a su alto contenido en azúcares.

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    • Sí, rory, a mi tampoco me cuadra. Desde mi punto de vista la fruta es un buen alimento ya que, aunque tiene azúcares, no es una caloría vacía como le ocurre al azúcar blanco, sino que esos azúcares van acompañados de vitaminas, fibra, etc

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  7. Me pareció interesantisimo este artículo; debería poner en práctica la abstinencia al gluten ya que padezco hipotiroidismo y aunque existe medicación, no es fácil convivir con esta enfermedad.

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  8. Lamentable este artículo. No hay ninguna evidencia científica de lo que dice. Y se contradice. Ya que son los carbohidratos los que dañan al cerebro entonces por qué el gluten es malo? Si el gluten es proteína y no corbo hidrato!!???? Cualquier cosa!!! Bueno vamos a ver si leemos un poco de química de alimentos eh!!!!

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    • Hola Andrea! Muchas gracias por tu reflexión. Efectivamente el gluten es un conjunto de proteínas que se encuentran fundamentalmente en el trigo, con el que están hechos muchos de los alimentos ricos en carbohidratos, por eso en muchos casos van de la mano. No hay nunguna contradicción en ello.
      Esta entrada no es más que un pequeño resumen del libro del Dr.David Perlmutter “Cerebro de pan”. Tal vez puedas echarlo un vistazo para tener una visión más completa del tema. Te envío el artículo de la revista Discovery Salud donde se alude a este libro:http://www.dsalud.com/index.php?pagina=entrada&c=2001. De todas maneras creo que lo mejor es que cada uno experimente con su dieta y escuche su cuerpo. Saludos!

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